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jueves, 8 de abril de 2010

La verdadera Historia de México

Historia ciencia que estudia los cambios, movimientos y modoficaciones hechos por el hombre a travez del tiempo.
La historia es considerada una ciencia, esta ciencia estudia los actos del pasado, lo que ha tenido en relevancia el cambio de la evolución del ser humano durante el transcurso del tiempo.

Todo relato historico, trata de explicar el actuar del ser humano. La historia estudia el comportamiento de aquellas sociedades antiguas, y de todos aquellos personajes que hicieron algo importante en el paso de nuestra historia.

Uno de los objetivos principales de el estudio de la historia es poder entender y analizar el pasado, para así poder comprender nuestro presente. Otro objetivo principal seria que al ya saber lo ocurrido en el pasado, sera mas facil afrontar el futuro y cobre todo poder comprender los errores como individuos y como sociedad.

Ahora en dia se dice que la historia nace por medio de la escritura, ya que através de la escritura deja de manera veraz descrito momentos importantes en sus vidas. Los primeros historiadores, fueron aquellos que fueron relatando los sucesos de su epoca. Son pocos los pueblos, que han visto acortada su historia ya que no poseian el conocimiento de la escritura.

Lo sobresaliente de la historia es que por medio de ella, no solo podemos comprender el presente, sino podemos mejorar nuestro futuro. El hombre es el unico que tropieza dos veces con la misma piedra.

Herodoto : Fue un hstoriador y geografo que vivio entre 484-425 a.C, es considerado como el padre de la historia. Su obra estaba escrita en dialecto jónico, y más tarde fue dividida por los gramáticos de Alejandría en nueve libros que tomaron el nombre de las nueve musas de la mitología griega: Calíope, Clío, Talía, Euterpe, Terpsícore, Melpómene, Erato, Urania y Polimnia. Todas ellas, hijas de Zeus y Mnemoside.
Su obra simplemente se llamó Historiae, cuyo nombre deriva de la palabra griega investigación o búsqueda. Fue el primero en ordenar de forma racional los hechos, con la cronología y la geografía del entorno que estudiaba. La primera frase de su obra era Historíes apódexis , es decir, "exposición de las investigaciones". Su principal obra histórica fue Las Guerras Médicas, o lo que es lo mismo, la unión de las Polis contra el Imperio Persa (Los Medos)

Ubicación geografica
Limita con Estados Unidos de América al norte, al sureste con Guatemala y Belice, al este con el Golfo de México y el Mar Caribe, y al oeste con el Océano Pacífico. En extensión territorial ocupa la quinta posición en América, y el décimocuarto a nivel mundial.
Esta constituido por 31 estados y 1 Distrito federal
Poblamiento
México ocupa el 10° lugar con 6134 millones de habitantes a nivel mundial, el mayor porcentaje es de mujeres, dentro de la piramide de edad y sexo.
Actividades economicas
Se divide en tres sectores:
Sector primario: Incluye todas las actividades donde los recursos naturales se aprovechan tal como se obtienen de la naturaleza, ya sea para alimento o para generar materias primas.

*Agricultura
*Explotación forestal
*Ganadería
*Minería
*Pesca

Sector secundario: Se caracteriza por el uso predominante de maquinaria y de procesos cada vez más automatizados para transformar las materias primas que se obtienen del sector primario. Incluye las fábricas, talleres y laboratorios de todos los tipos de industrias. De acuerdo a lo que producen, sus grandes divisiones son:

*Construcción
*Electricidad, gas y agua
*Industria manufacturera

Sector terciario: En el sector terciario de la economía no se producen bienes materiales; se reciben los productos elaborados en el sector secundario para su venta; también nos ofrece la oportunidad de aprovechar algún recurso sin llegar a ser dueños de él, como es el caso de los servicios. Asimismo, el sector terciario incluye las comunicaciones y los transportes.

*Comercio
*Servicios
*Transportes

Poblamiento de América
Cuando te cuestionas ha cerca de la historia tiene que tomar en cuenta como base un inicio, en este caso seria su origen y de ahi ya podriamos estudiar sus antecedentes y su evolucion.
Las investigaciones cientificas nos indican que el homo sapiens se formo en Asia, Africa y Europa. Este proceso duro varios millones de años, no hay datos que nos indiquen que la evolución se dio en el continente americano.
Las evidencias conocidas hasta la actualidad indican que los primeros pobladores de America procedian de Asia y que su entrada fue por el estrecho de Bering.
Tomando como referencia la ultima glaciación, se supone que la primera llegada humana tuvo lugar hace 40 ó 75 mil años. Los recien llegados se fueron extendiendo por el continente, iban en busca de mejores condiciones para la caza, la pesca y la recolección.

Los primeros habitantes se adaptaron a las zonas ecologicas y lograron avances importantes que mas tarde descubrieron en la conformacion de caracteristicas particulares en aridoamerica, mesoamerica, oasisamerica que tambien se aplicab para america.
En vista de ser un medio tan inclemente era dificil , de tratarce de grupos nomadas los pobladores empezaron a buscar nuevas tierras para explotar. Asi se hicieron los movimientos demograficos los de Norte a Sur. Este a Oeste y Sur a Norte.
Al principio realizaban distintas actividades la primera era la caza por ser nomadas.
La caza se divide en dos
-La caza que fue realizada por el hombre y
-La recoleccion realizada por mujeres e hijos.

Figura 1. Poblamiento de America

y princpales culturas.



Mas información:

http://www.profesorenlinea.cl/geografiagral/poblamientoamerica1.htm

El invento de la Agricultura

Al paso del tiempo los habitantes de America fueron prefeccionando sus conocimientos y sus instrumentos de caza, pesca y recolección.

Aproximadamente nueve milenios empezo en America el cultivo de las plantas utiles al hombre; entre las cuales se encuentran. el maíz, frijol, calabaza, chayote, tomate, jitomate, amaranto, chia, zapote, cacahuate, cacao, girasol, yuca, camote y la papa.

El maíz es el unico cereal originario del continente Americano, este tiene una extraordinaria adaptabilidad a diferentes climas. Los pueblos americanos solian intercambiar maíz lo que permite un trabajo más continuo que el cultivo de una sola especie y reduce el agotamiento del suelo.

Pocos fueron los animales que pudieron ser domesticados por el hombre. Entre los se encuentran distintas especies de perros y de guajolotes o pavos.

gracias a la evolución de los cultivos les permitio un lento cambio en su alimentación. La agricultura no solamente facilito la aparición de aldeas y despues de ciudades permanentes, tambien una pequeña parte de la población se dedicara a acividades como: la agricultura, ciencia, filosofia y arte.

Figura 2.Los cazadores espantan al animal para que se atascara en una zona pantanosa y se le pudiera atacar con cierta facilidad.

Aridamerica: era la región árida comprendida entre el sur de los estados unidos y el norte de México, habitada por tribus nómadas, conocidas como chichimecas, dedicadas al caza y al recolección de de frutos y raíces. Su principal actividad económica era la guerra, por medio de ella ganaban y conservaban su territorio. Sus prácticas de guerras, así como sus dioses eran muy sangrientos.


Oasisamérica: comprendía el suroeste de estados Unidos y zonas de noreste y noroeste de los actuales estados de Sonora y Chihuahua. Las culturas que se asentaron en estos lugares fueron sedentarias y practicaron la agricultura. Su sociedad estaba estratificada y construyeron ciudades con edificios ceremoniales. Tuvieron contactos con grupos aridoamericanos (chichimecas), como de Mesoamérica. A la llegada de los españoles muchos pueblos existían como los papagos, mayos, y tarahumaras, entre otros.


Mesoamérica: fue el área más importante, además de ser la más compleja y la más poblada del México antiguo pues cubrió casi todo el territorio mexicano y parte de Centroamérica. Esta zona es, a diferencia de Aridamérica (tierra árida) y Oasisamérica (entre dos tierras), naturalmente propicia para el desarrollo de la agricultura ya que cuenta con una gran variedad de suelos y climas, además de que recibe precipitación pluvial anual e intensa que permite el desarrollo de la agricultura intensiva.
Mesoamérica en esta región se desarrollo un vigoro complejo cultura con múltiple características comunes, entre las que se encuentran el cultivo del maíz, la construcción de chinampas, las pirámides escandalosas, el juego de pelota, la escritura jeroglífica, los signos para designar números, el ciclo de los 18 meses de 20 días cada uno, concepciones religiosas y determinados tipos de sacrificios humanos, así como guerras para conseguir victimas que ofrendar.

Religión

Los pueblos para comprender el mundo en el que viven, desarrollan sistemas complicadas de ideas, creencias, aspiraciones y actitudes que forman un conjunto natural.

A través del tiempo se fueron diferenciando las apreciaciones de los sacerdotes y sabios delas sostenidas por el común del pueblo. Las creencias y los ritos que se desarrollaron durante el periodo preclásico era una continuación de los propios cazadores y los recolectores que adjudicaban las causas de los cambios de las estaciones y de otros fenómenos a fuerzas sobre naturales. Al adquirir fuerza en la agricultura, empiezo la preocupación por las lluvias y el culto a la deidad a la que se atribuía el régimen de estas. Se enterraban figurillas de barro de mujeres con caderas anchas, probablemente con la idea de fortalecer la fertilidad de la tierra.

Los dioses y las fuerzas naturales se presentaban en dualidades que constituían unidades (como femenino y masculino), que estaban simultáneamente en contradicción (día-noche).
En los primeros tiempo del mundo actual, según el relato indígena, Quetzalcóatl bajo al lugar de los muertos (el Mictlan) para dar vida a los hombres. Con frecuencia aparece este dios, “gemelo precios” o “serpiente emplumada”, como el benefactor y promotor de la sabiduría, en conflicto con su hermano Tezcatlipoca.
Según sus creencias la vida de las personas estaba regida por la fecha de su nacimiento; había días favorables y otros nefastos para determinadas actividades, pero era posible escoger las fechas adecuadas para realizarlas. Por ello daban gran importancia al calendario que les permitía tomar la decisión conveniente. El destino de los muertos estaba determinado por la forma de fallecimiento. La organización jerárquica de los dioses reflejaba la sociedad humana, esta creía que los seres divinos habían establecido las estructuras de mando entre los hombres.

Mas información:

http://www.slideshare.net/mortiz1122/aridoamrica-mesoamrica-y-oasisamrica
El mito del quinto sol
En una de sus muchas versiones, dice que los cuatro Tezcatlipocas crearon cuatro veces al mundo, pero lo destruyeron otras tantas porque en cada ocasión uno de ellos trato de dominarlo. El primer mundo o sol fue destruido por Quetzalcóatl, uno de los cuatro Tezcatlipocas, por medio del agua; los hombres se convirtieron e peces. El segundo sol fue consumido por terremotos; el tercero sucumbió ante el fuego; el cuarto fue aniquilado por el viento.
Finalmente, el quinto sol fue creado por los dioses reunidos en Teotihuacán. El rico ya arrogante dios Tecuciztecatl debió arrojarse a una gran hoguera, pero retrocedió temeroso ante el fuego. Los suplicios el pobre y despreciado Nanahuatzin, quien se sacrifico sin vacilar; en el cielo como luminarias, pero uno de los dioses, indignado por la cobardía de Tecuciztecatl, le arrojo un conejo y le hizo perder su brillo. Todavía hoy es pálido: la luna. Nanahuatzin, transformado en sol exigió sacrificios humanos para iniciar y mantenerse en movimiento; su nombre es “cuatro-movimiento” y es el que rige nuestro tiempo.
Este mito fue considerado el origen y justificación de los sacrificios humanos

Mas información:
http://www.viajeros.com/diarios/ciudad-de-mexico/la-leyenda-del-quinto-sol-ollin-yolitzli

El calendario
En la cuenta del tiempo se combinaban dos ciclos. Uno estaba organizado en 18 meses de veinte días, que se complementaban con 5 días “nefastas”, para corresponder al año solar. El otro consistía de 20 grupos de 13 días, que integraban el “año” adivinatorio. Ambos coincidían cada 52 años solares, “el ciclo” indígena, en que los dioses decidían si continuaba el mundo. Los cuatro soles anteriores había durado un múltiplo exacto de estos “siglos”.
Cada día del año adivinatorio se identificaba con un número y un nombre; la misma combinación solar se repetía los 360 días; así, cada fecha tenía un doble de edad, ya que tanto el número como el nombre tenían un significado religioso, que influía en la vida de las personas.

Justificar a ambos ladosFigura 3.Esta pieza conocida como el "calendario azteca" muestra en su centro al sol y contiene el signo ollin (movimiento), además de los glifos representativos de los dias del mes y otros datos calendáricos.


Ciencia y arte

Los pueblos mostrarón gran interes por conocer el movimiento aparente de los astros, para poder predecir la asociación de las estaciones.

Gracias a la agricultura se ha podido incrementar la importancia de este conocimiento

La cultura olmeca logro un importante avance en estas disciplinas; el cual desarrollo un calendario y un sistema de numeros y signos que permitian calcular fechas y poder anotarlas.

Los Mayas llevarón el calculo calendarico a una alta perfección.Uno de los mas grandes avances fue el desarrollada gracias a la cultura olmeca y desarrollada por los mayas; fue la idea del cero como concepto numerico y el uso de la posición de los numeros para indicar su multiplicación.

Los mesoamericanos llegarón a identificar y utilizar muchas plantas, utilizadas ocn fines curativos.

Su desarrollo artistico fue imprsionante y dejo huellas que hoy en dia aun se admiran. Una de las manifestaciones arquitectonicas, de la epoca olmeca, fue que construyerón templos edificados en piramides.

Entre las multiples escullturas destacaban cabezas colosales olmecas y las figuras que representaban dioses.
La cerámica paso de formas toscas a realización de gran belleza, tanto de figuras religiosas, como de objetos de uso diario. Algunas representaban animales o escenas de la vida cotidiana.
Una estatua especialmente notoria es la de Coatlicue que se encuentra en el museo nacional de antropología. Su cabeza está formada por dos serpientes, su falda por serpientes entretejidas y sus pies son garras; simbolizaba fuerzas naturales, la vida y la muerte, y la unidad del mundo.

Figura 4. Esta estatua de la madre de Huizilopochtli, el principal dios de lo Mexicas, es una de las esculturas mas expresivas del arte de ese pueblo



Las características de Mesoamérica son:
º Rasgos lingüísticos
º Sistema de irrigación
º Desarrollo de la religión, sacrificios humanos, y prácticas de las guerras floridas.
Se presentan las características generales a través de su evolución, se señalan otras cosas importantes de varias culturas y pueblos de la región.

PRECLÁSICO
En el preclásico se dio 2500 antes de Cristo 100/200 después de Cristo de aquí se destaca la cultura olmeca (han sido considerados la cultura madre, se le ha dado ese nombre por haber dejado constancia de su civilización en lugares como México, Monte Albán, Oaxaca, las regiones totonaca y huasteca, entre los mayas) que es la característica de el periodo preclásico conformas semejantes, cuyo centro estaba localizado en la zona costeras de los actuales estados de Veracruz y tabasco, fue la primera de la que tenemos evidencia de la existencia de centros ceremoniales.

CLÁSICO
Este abarco del 100/200 a 900/1000 después de Cristo; de aquí sobre sale Teotihuacán (“lugar donde miran los dioses”), este está ubicado al norte de la zona lacustre del valle de México, en tierras entonces fértiles, en la que se podía practicar la agricultura de temporal y de riego.

Su ubicación facilito el desarrollo de un intenso comercio que se extendía hasta América central.
Sus primeras construcciones fueron la pirámide del sol y de la luna, corresponden al preclásico muestra la influencia entre los pueblos del sur del valle de México, entre ellos la de Cuicuilco; de ahí recibieron también el culto a Huehueteotl el dios viejo del fuego. Más tarde se construyeron en Teotihuacán las pirámides en talud y tablero, con grandes escalinatas; destacan la dedicada a Quetzalcóatl, con elementos provenientes de la costa del golfo de México.
La influencia de la cultura teotihuacana se extendió hasta los territorios actuales del sureste de México en la república de Guatemala.

Figura 5.La pirámide del sol vista desde la pirámide de la luna



Monte albán; fue el centro más destacado de una cultura clásica que se extendía por la región cercana a la actual ciudad de Oaxaca. Su primer periodo corresponde a la cultura preclásica. Los zapotecos expandieron sus construcciones conocido como Monte albán, y empezaron a adoptar la cima de este para edificar un conjunto de templos y de otras construcciones. Esta cultura empezó poco antes de la decadencia de Teotihuacán y estuvo fuertemente influenciado por esta ciudad, pero con importantes características propias.


Los zapotecos realizaron extensas conquistas en su región, algunas de las cuales están señaladas en relieves de Monte Albán. Para honrar a sus diligentes muertos cavaban hermosas tumbas en heladeras de las montañas.


Los mayas es la zona que se extiende por los estados actuales de Tabasco y Chiapas, la península de Yucatán, Belize, Guatemala y Honduras, diferentes pueblos mayas desarrollaron otras de las grandes culturas clásicas.

Figura 6. La "pirámide de los nichos" (el Tajín) la cultura del tajín cercano a la actual Papantla, Veracruz, pertenece al periodo clásico. Se aprecia en ella influencias Teotihuacanas, Mayas y otras


POSCLASICO
Abarco de 1000 a 1521 después de Cristo; abarco entre las civilizaciones mayas, mixtecas, zapotecas, toltecas, huastecos, totonacos, mexicas o aztecas y demás pueblos nahuas, y purépechas (tarascos).
Los toltecas fueron uno de los pueblos invasores que llegaron del norte; se asentaron primero en el valle de México para establecer, hacia el año 1000, su centro tollan, junto a la actual ciudad de Tula.
La cultura Tolteca recogió la tradición de Teotihuacán y la desarrollo. Los mexicas le atribuyeron la descripción del mundo de los dioses, sus 13 cielos y sus 9 inframundos. L a palabra Tolteca llego a significar “culto” o “sabio”.
Los mayas; hacia finales del siglo X se inicio en el norte de la península de Yucatán un nuevo auge de la cultura Maya, profundamente impactada por la llegada de grupos Toltecas o de Mayas toltequizadas. La arquitectura y de otras expresiones artísticas muestran una función entre ambas tradiciones, que se expresa en las columnas en forma de serpiente, en los juegos de pelota y en otros elementos. Dos antiguas ciudades Chichenitza y Uxumal, y la recién fundada Mayapan que dómino la península durante casi 200 años, hasta mediados del siglo XII.
Los mixtecos; en lo que hoy es el estado de Oaxaca se mantuvo la cultura Zapoteca, que convivio, aproximadamente a partir del año 1000, con la mixteca. En la cultura de esta destacaron las grecas como forma de adorno y ricas obras de orfebrería. En algunos casos, los mixtecos aprovecharon tumbas zapotecas para enterrar en ellas a sus jefes fallidos; su principal ciudad religiosa fue Mitla.
Los mexicas; según sus propios relatos, eran originarios de Aztlan (de hai el nombre de aztecas), de donde partieron en una peregrinación que duro varios siglos. Los investigadores coinciden en que vinieron del norte, pero no se ha podido determinar el lugar preciso. Al llegar al valle de México recibieron permiso de los señores de Culhuacan para asentarse el Tizapan (hoy parte de la ciudad de México); la leyenda cuenta que los callhuas esperaban que las serpientes de esta región acabaran con lo recién llegado, mas estos se comieron a los animales. Posteriormente, fundaron su ciudad en un pobre islote perteneciente a los señores de Azcapotzalco, donde, según el relato, vieron un águila parada en un nopal, devorando una serpiente.

Figura 7. Mesoamerica y principales sitios arqueologicos


Mesoamérica en vísperas de la llegada de los españoles
Al principio del siglo XVI, lo que hoy es México estaba habitado por una multitud de pueblos que hablaban diferentes idiomas, tenían distintas costumbres y diversos grados de desarrollo.
En el norte, más allá de los limites de Mesoamérica, vivían los pueblos cazadores y recolectores de Aridamérica, en cuyo territorio había algunos territorios fértiles que permitía la agricultura.
En Mesoamérica propiamente dicha convivían varios pueblos, que compartía culturas altamente desarrolladas, con grandes conocimientos científicos elaborados sistema de gobierno y religioso.
El poder más fuerte en Mesoamérica era el mexica que dominaba y explotaba una amplia región en el centro y parte del sur del país. Una cultura importante fue la de Oaxaca, zapotecas y mixtecas. En el sur y el sureste del país y parte de América central se localizaba la cultura maya, con grandes ciudades cuya unidad política se había roto.
Los pueblos mesoamericanos que presenciaron la llegada de los españoles se habían formado a través de largos milenios. Entre ellos existían estrechos vínculos y hubo frecuentes luchas. Muchas de sus sociedades habían alcanzado un alto nivel cultural y de organización, cuya influencia perduro durante mucho tiempo y, en parte, hasta hoy.

Figura 8. Estas figuras, que representa guerrreros Toltecas, sostenian el techo del templo de Tlahuizpantecutli, una de las advocaciones de Quetzalcóatl.

Las tenciones mexicas

Tras el acenso de 1428 y la transformacion del imperio se expande por medio de la conquyista al conquistar las tierras los someten a tributo a menudo el insulto al orgullo nacional, mexica ante los conquitadores qye no aportaban atributos para la guerra. A ello aunque las guerras habian implicacdo sacrificios a sus dioses y en especial el conjunto solar.

Huitzilopochtli y Tonatiuh exigian snagre y corazones en el proceso para apaciguar su propia ira de los mismos y no hubiese guerras. El altar de craneos era la principal representacion de ellos.

La conquista y los españoles

Antecedentes historicos;Caracteristicas fundamentales de Europa 1400 y 1500. La consolidacion del absolutismo como forma de organizacion social politica y economica de los imperios ahora feudales implico a su vez la constitucion de nuevos esquemas ideologicos que sustentaran la centralizacion del poder monarquico que no solo se apoyara con las armas sino de un sustrato ideologico capaz de unificar grupos desde una ideologia colectiva cristiana.

Organizacion Economica 1521-1760

Este proceso se inicio con 2 razones importantes uno la abundante mano de obra indigena y la necesidad de explotacion material del pais.

en 1526 se establece la encomienda que consistia en el reparto de tierras y comunidades indigenas para el uso de conquistadores y colonos. Esta instalacion fue el origen de la consecion del trabajo. Casi gratuito en beneficio de una minoria.

Los monarcas concedieron derecho de tierra mediante La merced real que favorecia a los peninsulares hasta conformar grandes latifundios. El problema del reparto nace aqui.Con el proposito de controlar y concentrar a los indigenas se les otorga territorios semejantes al prehispanico.

Fundo legal solares para casas corral asentandose el centro religioso.

Ejido destinada al uso comun de la poblacion pastorea.

Repartimiento pertenecia a todo el pueblo que se hacian responsables de su produccion .

El criterio colonial impuso que en la nueva España se consuma . Sin embargo esta debia producir para la metropoli que entgra en crisis hasta 1760 deja a su solonia en la escases a ello estos son los principales exportadores. como caña, trigo, cafe, vainilla, tabaco, seda, olivo, grana cochinilla, oro y plata.

Mineria

entre 1532 y 1556, la colonizacion se dio al norte de la republica con el fin de conquistar y explorar minas de metales preciosos los primeros centros mineros en taxco y zacuala, atotonilco, guanajuato y zacatecas entre 1725-1729 la valenciana produjo 5 años, la crisis fue evidente debido a la gran inversion en la zona.

El poder eclesiastico economico

El otorgar a los americanos el caracter de infieles, permitio el establecimiento de ordenes religiosas cuyo proposito era establecer la fe catolica. Asi organizo y construyo las misiones para ademas de cristianizar colonizara zonas alejadas de los centros urbanos. Dichos misioneros dependiendo de sus objetivos preservarian parte de la cultura indigena. Sin embargo la relacion entre la iglesia y el estado fue dificil y complicada ya que a partir de las bulas y el real patronato 1523, la corona tenia el derecho de controlar los diezmos una vez que las necesidades de las iglesias fueron cubiertas.

Evolucion de la poblacion 1521-1790

A consecuencia de la conquista la poblacion indigena sufrio un desenso violento en su numero de habitantes hacia el siglo XVIII las principales "catastrofes demograficas" fueron a causa de:

-se aniquilaron o modificaron valores culturales y religiosos, idioma y costumbre. A este fenomeno se le llama "transculturacion"

-miles de indigenas perdieron la vida a causa de las guerras que combinadas con las enfermedades nuevas provocaron el descenso.

-la grave situacion provoco la mortalidad de mujeres y niños debido a la propagacion de enfermedades como la tifo "maltlazahuatl" y "cocoliztli" o hemorragias y sarampion.

Una de las consecuencias mas importantes del periodo es el meztizaje, proceso de acumulacion en todos los aspectos. Esto fue evidenciado por las elites españolas segun la antropologia moderna hubo 3 elementos que se fundieron como el peninsular indigena y negro este ultimo traido de africa para ser usados en la servidumbre.

Relaciones sociales, diversidades etnicas y distribucion geografica de la poblacion

Los españoles, eran los mas privilegiados, eran protegidos por la corona, sin embrago la tierra se convirtio para algunos desheredados en la salvacion. Los criollos(hijos de españoles nacidos en America) estaban en constante conflicto con los peninsulares por estar relegados de los cargos y nombramientos en cambio se les ofrecian mandos medios en el ejercito y en el ciero y la posibilidad de llegar a ser propietarios. Los meztizos suplian la mano de obra indigena y africana. Los indigenas como base de la economia y como parte del tributo, por lo regular abandonaban sus comunidades para desempeñar otras actividades.

La independencia de las trece colonias de estados unidos 1774

fundadas a partir del siglo XVII y dependinetes d la corona inglesa hacia el siglo XVIII, las colonias se independizaron.


Figura 9. Conquistas Árabes

Mas información:

http://www.panamaprofundo.org/boletin/opinion/declaracion-independencia.htm

http://www.almendron.com/historia/medieval/invasion_arabe/ia.htm

Renacimiento
El proceso que tuvo lugar en la baja edad media (siglo XI a XIV). El centro del movimiento fue Italia, donde se habían desarrollado con más energia en las ciudades y comercio, pero se extendió por toda Europa, sobre todo por Francia, Inglaterra, los países bajos (actuales Holanda y Bélgica), Alemania, España y Portugal, donde también se había producido un florecimiento de las primeras formas de organización capitalista.
España participó de los cambios producidos entre sus vecinos europeos, al mismo tiempo que desarrollo importantes características propias. Al principio del siglo VIII, los árabes habían conquistado casi toda la península ibérica, y durante largo tiempo se había producido un gran florecimiento cultural. Al fines del mismo siglo VIII empezó la “reconquista” por los cristianos, quienes solo habían conservado el dominio de una pequeña franja en el norte de la península. Durante largo tiempo se alteraron épocas de paz y de guerras entre los musulmanes y los estados cristianos, quienes en 1492 pudieron vencer el último reino islámico, el de Granada. En los siete siglos de reconquista y durante las primeras exploraciones y colonizaciones realizadas por españoles y portugueses en territorios árabes, se desarrollaron la mentalidad, el régimen de planeaciones con trabajadores esclavos o semilibres, estructuras comerciales y el concepto sobre la tierra y el subsuelo son propiedad del rey.

Mas información:

http://www.monografias.com/trabajos/renacim/renacim.shtml

Los grande viajes Europeos
Sus exploraciones se intensificaron cuando los turcos conquistaron Constantinopla, en 1453, y dificultaron o hasta impidieron el comercio con Asia. Los países que tenían ventajas para explorar nuevos caminos eran Portugal y España, gracias a sus costas sobre el océano atlántico y a los avances técnicos y comerciales que habían alcanzado, muchos marineros participaron en las exploraciones que realizaban los estados ibéricos. La navegación había mejorado considerablemente. Desde el siglo XII, para satisfacer las nuevas necesidades comerciales, se había empezado a desarrollar la brújula, a portación árabe, el astrolabio, el cuadrante y el sextante, que permita a los navegantes determinar el lugar en que se encontraban, aunque estuvieran en altamar. Se había incrementado el conocimiento de las corrientes marítimas y de las regularidades de los vientos, lo que facilitaba trazar “caminos del Mar”, señalados en nuevos mapas.
Cristóbal Colón marinero probablemente de origen Genovés, que tenía conocimiento de la idea de la esfericidad de la Tierra, planteo al rey de Portugal realizar un viaje al occidente para llegar al oriente. Entusiasmado por sus éxitos en África, los portugueses no le prestaron atención y Colón presento su proyecto a los reyes de España. Al cabo de largas negociaciones y después de varios rechazos recibió la autorización y el apoyo de los reyes hispanos para emprendes su viaje. Colón inicio su viaje el 3 de agosto de 1492, con tres carabelas (la santa María, la niña y la pinta). La travesía se prolongo más de lo previsto y los marineros temerosos de no poder regresar a Europa, exigieron a Colón emprender el retorno. El almirante empleo un truco para calmarlos: falsifico la bitácora para hacerlos creer que no estaban muy lejos de España. Finalmente, después de cuatro meses la expedición arribo a la pequeña isla de Guanahani, en las Bahamas. Por pensar que se trataba de una tierra cercana a la India, Colón llamo indios a sus habitantes designación que se sigue usando.


La Conquista de México
Conforme sacaban los indios y las escazas riquezas de las primeras colonias establecidas en las Antillas, los españoles exploraron y colonizaron otras tierras cercanas. Llegaron a Yucatán donde se maravillaron al encontrar ciudades, templos, casas bien construidas y personas mucho mejor vestidas que las que habían encontrado en sus descubrimientos anteriores.
La expedición a México. Animado por estos descubrimientos, Diego Velázquez, gobernador de Cuba, decidió entrar en contacto con las tierras recién descubiertas y entablar relaciones comerciales con sus habitantes. Encargo la expedición a Hernán Cortés, pero siempre desconfió de él y finalmente decidió destituirlo. Cortés con mucha habilidad, se mantuvo al mando y se hizo a la mar, con 11 barcos, algunos caballos, pocos cañones y unos 500 soldados.
La expedición llego a la Costa de Yucatán en donde se incorporo Jerónimo Aguilar, español que había naufragado ahí años antes y había aprendido el idioma maya. Poco después el pequeño ejército remonto el rio Grijalva; sostuvo una batalla con los habitantes del lugar, en donde triunfo a duras penas, gracias a su caballería. Los vencidos le dieron diversos regalos, el más valioso de los cuales fue una joven mujer, bautizada con el nombre de Marina y que fue conocida como la "Malinche". Ella hablaba maya y náhuatl, y rápidamente aprendió el español. Pronto fue mujer e intérprete de Cortés, a quien proporciona valiosa información a cerca de la organización y las costumbres de los pueblos con los que estaban entrando en contacto los españoles y de los conflictos existentes entre aquellos.

Figura 10. Rutas de Cortes

Mas información:

http://www.monografias.com/trabajos6/comex/comex.shtml

http://www.youtube.com/watch?v=v_EZjjkvS2k&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=lJA_tYOIBaY&feature=channel

La caída de Tenochtitlán
Tlaxcala rechazo la petición mexica de celebrar una alianza contra los españoles que posiblemente hubiera llegado al exterminio de las tropas de Cortes. Al contrario, mantuvo su pacto con los europeos, lo que permitió a estos reponerse de sus derrotas y, junto con muchos guerreros indios aliados (probablemente más de los que defendía a la ciudad de mexica), por tener sitios a Tenochtitlán. Cuauhtémoc, el nuevo señor azteca trato de modificar los señoríos indígenas contra los invasores, pero no logro vencerlos. La lucha fue violenta, prolongada y sangrienta. En varias ocasiones, los guerreros mexicas lograron tomar prisioneros a soldados españoles y aliados de estos y sacrificarlos a sus dioses. Sin embargo después de dos meses y medios de combates los mexicas quedaron vencidos y Cuauhtémoc fue capturado, con lo que termino la lucha, el 13 de agosto de 1521. Los conquistadores y sus aliados se apoderaron de todas las riquezas que pudieron.
Mesoamérica ante la Conquista.

La naturaleza de la sociedad mesoamericana y su distribución geográfica forma un antecedente fundamental para explicar el proceso de conquista y colonización españolas.
La España del siglo XVI, como los demás países europeos en los comienzos de su expansión ultramarina, no iba en busca de tierras vírgenes donde establecer su población excedente. Buscaba países ricos en los que se pudiera comerciar, y de ser posible saquear y conquistar las zonas de poca población aborigen del norte de México, como California, o las Pampas de Suramérica, que también fueron descubiertas muy temprano, no atrajeron para nada a los descubridores. Fueron regiones como Mesoamérica, y poco después Perú, con su numerosa población civilizada, las que fueron metas de la Conquista y se convirtieron en los centros del imperio español en las Indias. La población mesoamericana había acumulado ya una riqueza sobre todo en forma de metales preciosos en los tesoros de sus soberanos, joyas de sus dirigentes, objetos de culto y adornos de los templos que pudieron ser apropiados directamente en la guerra de Conquista. La población mesoamericana era lo suficientemente numerosa y técnicamente avanzada para ser explotada después de la Conquista, utilizando el mismo sistema de producción de la civilización aborigen y apropiándose el excedente en forma de tributo.

Más aún, la población indígena podía suministrar la mano de obra necesaria para las nuevas empresas económicas de los españoles, primero mediante varias formas de trabajo forzado y pronto también como asalariados libres. Y las masas sometidas avivaron el celo misionero de los españoles que santificaron su conquista incorporándolas a la grey cristiana.




El virrey, además, ostentaba el cargo de capitán general y era el jefe supremo en asuntos militares. En una palabra, el virrey fue la autoridad local suprema y su poder subsistió durante todos los años de la historia colonial. Del virrey dependían una multitud de empleados y autoridades subalternas por medio de las cuales gobernaba el enorme territorio bajo su mando. De esas autoridades las más importantes fueron los alcaldes mayores y los corregidores, que residían en las principales ciudades de provincia. En la época final de la colonia, las extensas regiones del norte del virreinato fueron sujetas a gobiernos especiales llamados Comandancias de las Provincias Internas, y además todo el territorio de la colonia fue dividido en porciones que se conocían con el nombre de Intendencias. Los funcionarios que gobernaban las nuevas entidades le restaron poder a los virreyes, aunque éste fuera de todos modos el jefe supremo.
Visitadores. Eran enviados del rey, investidos de gran autoridad y su labor era la de inspeccionar y revisar la conducta de las autoridades, virrey incluido, y de imponer suspensiones y penas. Generalmente los visitadores eran enviados cuando ocurrían alborotos graves que alteraban la tranquilidad y el orden públicos, cuando había sospecha de malos manejos financieros, o cuando estaba en peligro la fidelidad de la colonia al rey, como en el sonado caso de la llamada "Conjuración del marqués del Valle" que fue el intento del hijo de Hernán Cortés y de un grupo de encomenderos ricos de separar la Nueva España para convertirla en un reino independiente o cuando José de Gálvez, villano visitador se encargó de la expulsión de los jesuitas.
Juicio de residencia. Más que una institución era una instancia y consistía en una investigación pública acerca del modo en que un empleado o un funcionario había desempeñado su cargo, particularmente acerca del manejo de la hacienda. En casos importantes, como eran los relativos al gobierno y honradez de los virreyes, la investigación la llevaba a cabo un juez especial enviado desde España. El juicio se llamaba de residencia, porque se llevaba a cabo en el lugar en que había residido el funcionario enjuiciado y porque no se podía ausentar de él sin dejar un apoderado que respondiera a los cargos.
Puesto que la ciudad de México era la mayor y principal de todas las ciudades de la Nueva





LA POLÍTICA EXTERIOR EN EL SIGLO XIX
La política exterior de México es producto de su historia. Por siglos, no existió una política exterior ya que todos los asuntos externos de la Nueva España eran manejados por la corona española. Esto impidió la formación de una tradición en la materia, carencia que se hizo trágicamente patente por varias décadas después de la Independencia. El aislamiento, la distancia, los intereses externos y las luchas intestinas condenaron al país a una constante confrontación con las potencias de la época, llevando a intervenciones, guerras y pérdidas de territorio.
Es en ese entorno en el que se fraguó la política exterior del país y es ahí donde nacieron los principios que guían el actuar internacional de México. Aunque los tiempos y las circunstancias han cambiado, la historia permanece en los anales de la estructura política y social del país. Sin duda, muchas cosas se han transformado dentro y fuera de México, justificando y exigiendo que se justifiquen modificaciones en la política exterior, algunas de las cuales ya han tenido lugar.
Esos cambios, sin embargo, no pueden darse lugar al margen de la historia, ni ser indiferentes a ella. De ahí que es necesario analizar la historia de la política exterior -sus méritos y sus errores- para discriminar entre los principios que son permanentes, y los nulos que son circunstanciales. En éste, el primer capítulo del libro, se repasa lo correspondiente al siglo XIX, en tanto que en el siguiente se analiza la etapa revolucionaria y la formación del nuevo régimen.

LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA INDEPENDIENTE
México nació a la vida independiente amenazado desde varios frentes del exterior. Muy pronto vinieron los esfuerzos de reconquista de España y las pretensiones coloniales de otras potencias europeas, como la Gran Bretaña y
Francia. De nuestro propio continente provino la amenaza del expansionismo norteamericano al que hubo que hacer frente. De aquí que la diplomacia durante el inicio a la vida independiente fuera de capital importancia para la defensa de los intereses nacionales más críticos. Se trataba de amenazas dirigidas a lo fundamental, como la independencia política del país a la integridad territorial. No obstante, la política exterior mexicana de aquella época fue vaga y adoleció de idealismo e ingenuidad, como lo ejemplifica nuestra posición durante la independencia de Texas, o hacia Estados Unidos poco antes de la guerra. Por supuesto que parte de la explicación se finca en la inexperiencia de aquella generación de independentistas, dada la tutela que España había ejercido durante 300 años sobre asuntos internacionales y los pocos contactos con el exterior que la metrópoli permitía a su colonia mantener. No obstante, la desastrosa política exterior durante los primeros 25 años de independencia no sólo debe atribuirse a la inexperiencia de quienes la llevaban a cabo; se explica además por otros factores.
En primer lugar, las luchas intestinas y la debilidad de los gobiernos independientes evitaron el diseño de una política exterior coherente que respondiera a las necesidades del país, por lo que la diplomacia sirvió los intereses de corto plazo de una facción que pretendía mantenerse en el poder aun a costa de pérdidas para la nación. Este fenómeno se recrudecería con la pugna entre conservadores y liberales a mediados de siglo y queda muy bien ilustrado con los tratados McLane-Ocampo y Mon-Almonte, celebrados por cada una de las facciones, en los cuales se atenta literalmente contra la soberanía nacional con tal de obtener ganancias tácticas para prevalecer sobre la otra facción.
En segundo lugar, los pobres resultados de la política exterior de estos años se explican por la falta de información. Por un lado, la mala organización de la dependencia encargada de conducir estos asuntos hacía que México no contara con diplomáticos profesionales que proveyeran al gobierno con información pertinente de lo que ocurría en otros países, información de la que hubiera requerido para diseñar estrategias diplomáticas eficaces. Peor aún, la falta de información también se refería a lo que sucedía en nuestro propio país, siendo el ejemplo más claro de esto el desconocimiento que había en el gobierno respecto de lo que ocurría en Texas -distanciamiento creciente de los habitantes mexicanos respecto a México, así como las características del establecimiento de norteamericanos en la región- durante los años veinte y el primer lustro de los treinta, con las consecuencias por todos conocidas. Esta falta de información, no sólo impedía planear la política exterior, sino que el desconocimiento de las intenciones de otros países al que daba lugar, nos enfrentaba a crisis no previstas a las que inevitablemente se reaccionaba con improvisaciones que las más de las veces terminaron mal.

Los intentos de España por anular la independencia

Por supuesto que en virtud de su condición de antigua metrópoli, la primera en buscar regresar al status quo anterior fue España. Menos de cinco meses después de firmados por Juan O`Donojú los Tratados de Córdoba que otorgaron la independencia a México, las Cortes de Cádiz habían decidido que el convenio era "ilegítimo y nulo en sus efectos para el gobierno español y sus súbditos" Este cambio de posición de las Cortes obedecía más a desacuerdos con la forma en la que se había concedido la independencia que a la idea misma, pero aun así el rechazo de los tratados de O`Donojú fue motivo de preocupación para los recién independizados. A esto había que añadir la amenaza de la resistencia española en el castillo de San Juan de Ulúa, cuyo comandante en jefe Lemaur no sólo se negaba a capitular, sino que efectuó bombardeos sobre Veracruz a finales de 1823 para intentar la reconquista de la ex-colonia. Desde el punto de vista militar, los acantonados en San Juan de Ulúa no representaban una amenaza seria para la nueva nación, en tanto no tuvieran abastecimiento ni refuerzos. El problema era más bien económico ya que Veracruz era para México la puerta de entrada de Europa. Además, la resistencia española obligaba al gobierno mexicano a destinar parte de los pocos recursos de los que disponía a la compra de barcos y municiones, dado que se mantenía un bloqueo sobre San Juan de Ulúa.
La amenaza más importante para el Imperio de Iturbide y la posterior República, sin embargo, provenía no tanto de San Juan de Ulúa ni de las Cortes, que en última instancia habían estado dispuestas a volver a negociar la independencia con Guadalupe Victoria, sino de los monarquitas españoles. La Santa Alianza dio ayuda a Fernando VII para restablecer su poder tanto en España como en sus colonias americanas, lo cual ocasionó que las Cortes y el gobierno liberal español desaparecieran durante todo el decenio de los años veinte. Esto hizo más real la posibilidad de una intervención militar en México proveniente ya fuera de la misma España, o bien de algún país de la Santa Alianza en su nombre. México, aislado diplomáticamente de los principales países de Europa y de Estados Unidos, sólo era reconocido como país independiente por algunas otras ex-colonias españolas. El temor a la reconquista fue dominante durante 1823, sin que la diplomacia mexicana consiguiera ninguna seguridad de los países miembros de la Alianza. Más que España, la amenaza principal era Francia pues tenía buenas relaciones con los países de la Santa Alianza y era el candidato ideal para aprovechar la emancipación de las colonias españolas y ampliar su imperio americano ya que tenía la ambición y los recursos que el proyecto exigía. Fue Gran Bretaña y no México el país que inició la gestión diplomática para conjurar el peligro. George Canning, secretario de la Oficina de Asuntos Extranjeros, quien había mostrado simpatía por los movimientos independentistas en la América española y además deseaba proteger los intereses comerciales de Gran Bretaña en la zona, se apresuró a asegurar la independencia de las antiguas colonias españolas. En octubre de 1823 se anunció un acuerdo entre Francia y Gran Bretaña por el cual se establecía que una reconquista de estas antiguas colonias sólo podría ser llevada a cabo por España misma. Este acuerdo francobritánico, crucial para México, fue realmente producto de los buenos oficios británicos y muy poco tuvo que ver con la diplomacia mexicana. Dos meses más tarde, el presidente James Monroe de Estados Unidos hizo pública la doctrina que lleva su nombre y que establecía que toda potencia europea debía abstenerse de intervenir en los asuntos americanos. De nueva cuenta, la doctrina Monroe, que nos protegía momentáneamente de las acechanzas europeas, era resultado de procesos internos de Estados Unidos y no de un esfuerzo de la diplomacia mexicana. En México los ojos estaban puestos entonces en la agonía del imperio de Iturbide y en el triunfo de la República.

La declaración anglo-francesa y la doctrina Monroe, constituyeron una protección efectiva contra las agresiones de las potencias europeas. España por su parte, debilitada por los problemas internos y sin muchos recursos económicos, no pudo enviar tropas a América. La resistencia en San Juan de Ulúa cedió a fines de 1825, luego de cuatro dramáticos años de sitio. Hubo todavía una aventura más de reconquista la cual tuvo lugar en 1829. Estuvo ésta encabezada por el brigadier Isidro Barradas, quien realizo el intento con 3,000 soldados que al fin hubieron de rendirse a las tropas del general Santa Anna. Fernando VII mantuvo viva la esperanza de reconquista hasta poco antes de morir, cuando sus maniobras para dejar a su hija en el trono lo llevaron a desistir de tal empeño. La imposibilidad de que España lograra la reconquista, fue todo un triunfo para México, pues simbolizaba la emancipación consumada. Pero era un triunfo frente a un adversario tremendamente debilitado, que no se apoyaba en las capacidades militares económicas o diplomáticas de nuestro país, como ya se ha apuntado, sino en la intervención de terceros países como Gran Bretaña o Estados Unidos, que veían conveniente mantener la independencia de México y de las otras antiguas colonias españolas. Lo que sí se hizo evidente en estos intentos de reconquista por parte de España fue la influencia negativa de los conflictos políticos internos en los esfuerzos diplomáticos -en particular la de la lucha entre los republicanos y los imperialistas de Iturbide- conflictos que retrasaron los reconocimientos a nuestra independencia por parte de los países europeos y entorpecieron la búsqueda de seguridades para la independencia nacional. También son ahora patentes las características que hubo en cuanto a información y medios para soportar una diplomacia adecuada que explotara las rivalidades entre los poderes europeos o que usara a Estados Unidos como escudo. Aunque, pese a todo, México salió muy bien librado de estas primeras escaramuzas, muy pronto tendría que hacer frente a amenazas mucho más importantes.

Las potencias europeas y México
Una vez conseguida la independencia, el primer problema internacional que tuvo que enfrentar México fue naturalmente el del reconocimiento diplomático por parte de otras naciones. Chile, Colombia y Perú, como países con experiencias similares, fueron los primeros en reconocer a la nueva nación e incluso acreditaron representantes en 1822. En el gobierno norteamericano, aunque se tenían simpatías por la independencia de México dado su pasado colonial, se mostraron ciertas reservas a reconocer inmediatamente la independencia de México, esperando las reacciones de las potencias europeas. Se optó así por una política intermedia consistente en enviar a México un "agente especial" en vez de un ministro plenipotenciario. Francia por su parte, vinculada estrechamente con España y con la Santa Alianza, no podía otorgar el reconocimiento a las nuevas naciones americanas inmediatamente, aunque el gobierno francés se encontraba presionado a otorgar el reconocimiento por algunos comerciantes, quienes pensaban que así estarían más seguros sus intereses económicos. La puerta al reconocimiento parecía ser Gran Bretaña. Era la nación que se había mostrado más favorable a la independencia de las colonias americanas de España y fue la primera en ayudar a los nuevos gobiernos independientes, como ocurrió, por ejemplo, cuando concedió un préstamo a Colombia. Además, en el caso nuestro, el comercio con Gran Bretaña era ya considerable comparado con el de las otras antiguas colonias españolas, así que había especiales incentivos para el reconocimiento. El problema era que el imperio establecido por Iturbide era una forma de gobierno poco adecuada a los deseos de los ingleses, lo cual sólo quedó solucionado con la caída de aquel régimen y la instauración de la República. Así las cosas, el nuevo gobierno Republicano mandó a Inglaterra como ministro plenipotenciario a Mariano Michelena y como su secretario a Vicente Rocafuerte quienes muy pronto entraron en contacto con el secretario británico para Asuntos Extranjeros, George Canning. Al igual que en el caso de Francia, el gobierno británico estaba presionado por los comerciantes para reconocer a México, cosa que ocurrió el último día de 1824, y cuatro meses después se firmó el ansiado tratado de amistad y comercio. Esta fue una victoria diplomática importante pues sacaba del aislamiento a México que con ese reconocimiento en la mano podía buscar otros igualmente importantes. Como España era incapaz de lograr la reconquista, el verdadero problema que enfrentaba México en Europa era Francia, a pesar de que al principio parecía que sería un aliado de México. Como ya se apuntó, en octubre de 1823, el primer ministro británico y el francés acordaron no intentar establecer nuevas colonias en los territorios que habían pertenecido en América a España, lo que equivalía –bien lo sabían- a avalar las independencias americanas. Francia había reanudado sus actividades comerciales con México en 1824, y al año siguiente el gobierno francés nombró agentes de las casas comerciales en México. En 1826 se anunció el permiso concedido a los barcos mexicanos para atracar en puertos franceses y en 1827 se logró firmar un acuerdo comercial que equivalía a un reconocimiento de facto. Hasta entonces todo iba muy bien y se pensaba que el reconocimiento llegaría pronto, pero, la belicosidad francesa y la falta de información y de cautela en México entorpecieron las gestiones. En 1831 el enviado mexicano a Francia, Manuel Eduardo de Gorostiza, firmó un tratado que acercaba todavía más a ambos países al reconocimiento pleno. En México, sin embargo, la actitud era muy distinta y revelaba un clima de optimismo -y hasta de prepotencia- que impedía el realismo requerido en las negociaciones con el exterior. En efecto, el tratado no sería reconocido en nuestro país, pues no establecía con claridad un reconocimiento incondicional. Era obvio que Francia quería vender muy caro el anhelado reconocimiento, a lo cual México respondió de forma muy poco pragmática. Francia insistía en las indemnizaciones a ciudadanos franceses por daños sufridos durante el movimiento de Independencia y pretendía obtener del gobierno mexicano algunos privilegios comerciales, como el de poder comerciar en menudeo. Por su parte México se mantenía firme en lograr un reconocimiento incondicional. Esta posición tan tajante ante un país que tradicionalmente se había mostrado amenazador frente a las antiguas colonias españolas no podía augurar nada bueno. Fue un error más de la diplomacia mexicana que evidenciaba, además de falta de pragmatismo, carencia de información, pues era ya de hecho un episodio que se venía repitiendo en toda América Latina con gran frecuencia, el que alguna potencia europea -Francia en particular- pretendiera cobrar mediante presión algún supuesto adeudo, conducta de la cual los artífices de la política exterior mexicana debieron haber estado muy conscientes.


América para los americanos
Si bien al principio la doctrina Monroe había sido un dique -al menos fórmala las pretensiones coloniales europeas durante los años veinte, nos había dejado solos en casa con el león. Estados Unidos se perfilaba ya desde fines del siglo XVIII como una amenaza para la Nueva España, amenaza que luego heredaría México. Con una claridad asombrosa de objetivos, Jefferson en una carta desde París esboza la política a seguir hacia América española y hacia la propia España: "Nuestra Confederación debe ser considerada como el nido desde el cual toda América, así la del Norte como la del Sur, habrá de ser poblada. Mas cuidémonos de creer que interesa a este gran Continente expulsar a los españoles de inmediato. Por el momento aquellos países se encuentran en las mejores manos (las de España), y sólo temo que éstas resulten demasiado débiles para mantener sus colonias sujetas hasta que nuestra población progrese lo suficiente para ir arrebatándoselas parte por parte." En 1803 el gobierno de Jefferson le compró a Francia la Luisiana por 15 millones de dólares. Con ello, Estados Unidos pasó a compartir una frontera con la Nueva España. Cuando el ministro norteamericano Livingston le preguntó a Talleyrand sobre los límites precisos de la propiedad que acababan de adquirir, le respondió "yo no le puedo dar direcciones sobre el particular, han hecho un buen trato y supongo que tratarán de obtener el mayor beneficio posible". El propio Napoleón comentó que "si no hubiera nada oscuro en esos límites, sería una buena política de los norteamericanos poner esa oscuridad allí". El siguiente hito en la historia de la expansión territorial norteamericana fue la virtual anexión de Florida, confirmada en el tratado Onís-Adams de 1819. España sin recursos tuvo que ceder la península que de todas maneras ya había sido ocupada por Andrew Jackson, pero buscaba asegurar el resto de sus posesiones mediante una frontera clara que dejara de una vez por todas establecidos los límites de la América anglosajona. En particular había preocupación por hacer hincapié sobre la frontera entre Luisiana y Texas, que se fijó en el río Sabinas. El presidente Adams, sin embargo, fiel al consejo de Napoleón, mantenía reclamos sobre el territorio de Texas basado en la poca claridad de los límites de la Luisiana. Como esto no funcionó, intentó comprarla en varias ocasiones al nuevo gobierno independiente de México, sin llegar a tener éxito. Esta insistencia constituía para nuestro país un claro aviso del peligro que corría. Todos estos antecedentes debieron de haber estado muy presentes en la mente de los formuladores de política exterior de aquellos años, quienes así habrían podido emprender la búsqueda de soluciones para estas amenazas. Es cierto que de manera general se temían las intenciones de Estados Unidos con respecto a Texas y las otras provincias del norte de México; más aún, se advertía el peligro de un desmembramiento gradual del país, pues además del asunto de Texas, el Imperio Ruso reclamaba para sí la California, y el reino de Guatemala había decidido independizarse cuando terminó el imperio iturbidista. Sin embargo esta preocupación generalizada no se tradujo -como habrá de verse- en políticas que combatieran el peligro. Por el contrario, por lo menos durante los años veinte, asuntos "más importantes" de política interna, como la instauración de un gobierno Republicano y la creación de protopartidos encarnados en logias masónicas, dominaban las discusiones en la ciudad de México. Otro problema, al que ya se ha hecho referencia, fue que ni siquiera llegaba información suficiente de lo que ocurría en Texas y se decidía sobre su destino sin el conocimiento suficiente. Por último, por lo que hace a la diplomacia mexicana, se pudo lograr muy poco frente a la inminente pérdida. Se actuó sin negociar, simplemente negando la independencia de Texas y la posterior anexión a Estados Unidos, sin estar en posibilidades de revertir la situación por la fuerza. Es decir, se seguía una política sin coherencia que sólo reaccionaba frente a los acontecimientos, aferrándose a concepciones que ya no correspondían a la realidad. La transformación de Texas en una provincia norteamericana comenzó con la temeraria política de colonización de la zona, dictada desde la ciudad de México durante los años veinte, que dejaba libre acceso a la inmigración norteamericana.
Hacia 1830 la región costera en la parte oriental de Texas contaba ya con unos 20,000 colonizadores norteamericanos blancos y unos 1,000 esclavos que trabajaban los campos de algodón; esto, con una población extranjera 10 veces mayor que la mexicana. Sólo entonces el gobierno de México comenzó a restringir el acceso a los norteamericanos y desplazó tropas a la región, pero ya era demasiado tarde. Parece increíble que después del destino de Luisiana y Florida y de los continuos reclamos del gobierno norteamericano sobre Texas, no se hubieran tomado mayores precauciones en el decenio de los años veinte. Durante 1832 y 1833 se organizaron convenciones norteamericanas en Texas para pedir la separación de aquel estado del de Coahuila, pues formaban uno sólo. Este arreglo administrativo resultaba en extremo impráctico para muchos tejanos, quienes tenían que viajar hasta Saltillo para arreglar asuntos burocráticos. La reacción del gobierno de Santa Anna ilustra por lo menos dos de los vicios de la política exterior mexicana a los que ya nos hemos referido. Por un lado, la falta de información de lo que ocurría en lugares tan apartados del centro y por el otro, la influencia desastrosa de los vaivenes de política interna. Santa Anna, lejos de conceder la división, abolía el sistema federal y lo reemplazaba por un gobierno centralista. Los tejanos entonces se levantaron junto con Zacatecas con el estandarte de luchar por la anterior constitución federal, y finalmente en marzo de 1836, mientras Santa Anna se acercaba con sus ejércitos, Texas declaraba su independencia. A esto siguió la derrota militar que acabó con la captura de Santa Anna y la firma de un tratado que reconocía la independencia de Texas, que de cualquier manera era ya imposible de evitar. La incorporación de Texas a Estados Unidos demoró, no por falta de ganas de los tejanos, sino por reticencias del gobierno federal de aquel país para incluir a otro estado esclavista en la Unión. Con la llegada de James K. Polk a la Casa Blanca en 1844, comenzó un nuevo impulso expansionista, resolviéndose la incorporación de Texas y la del territorio de Oregón (disputado a los británicos), a la vez que, privadamente, se hablaba de la compra de California y de Nuevo México.

POLÍTICA EXTERIOR ENTRE LIBERALES Y CONSERVADORES
Después de la guerra con Estados Unidos, la vida intelectual y política deMéxico entró en una fase de pesimismo y creatividad que marca el inicio de una nueva época. Pesimismo bien fundado pues, salvedad hecha de los intentos de reconquista españoles de los que salimos bien librados, lo demás fue un desastre: la secesión del reino de Guatemala, la independencia de Texas, la Guerra de los Pasteles, la anexión de Texas a Estados Unidos, y la guerra con aquel país, que terminó con la pérdida de la Alta California y Nuevo México, en adición a otros ajustes a nuestras fronteras que en conjunto daban cuenta de la pérdida de más de la mitad del territorio nacional en poco más de 25 años. La presunción de los criollos mexicanos, exacerbada durante el proceso de independencia, de saberse "la más grande y rica de las colonias españolas, que llegará a ser con el tiempo una potencia de primer orden", actitud que fue seguramente responsable de la subestimación evidente de las amenazas norteamericanas y europeas, había terminado de forma tajante con estos lamentables sucesos.
Pero en el periodo posterior a 1847, hubo también una creatividad que había faltado en los decenios precedentes. Los años de 1847 a 1853 vieron intenso debate entre liberales y conservadores acerca de los males que aquejaban a México, y en particular acerca de las causas de la derrota tan aplastante frente a los norteamericanos. Para los conservadores, los acontecimientos les habían dado la razón. México no era un país con una tradición Republicana como Estados Unidos, así que la instauración a contrapelo de un sistema ajeno a nuestra tradición política había terminado por fomentar la anarquía, el desorden y la corrupción en los gobiernos Republicanos y sus ejércitos, minando las fuerzas de México y dejándonos a merced de la república del norte. Una de las conclusiones de este análisis -luego atribuida a Lucas Alamán- fue la de formar una alianza hispanoamericana (y se pensaba particularmente en el conservador y próspero Chile) capaz de contener los embates del norte. También se desprende del análisis la idea de establecer en México una monarquía europea que pudiera poner orden en casa y detener el expansionismo norteamericano. El principal exponente de estos planes fue Gutiérrez Estrada quien aseguraba que "la triste experiencia de lo que este sistema (Republicano) ha sido para nosotros, parece autorizarnos ahora a hacer en nuestro país un intento de monarquía auténtica en la persona de un príncipe extranjero". Estas ideas no tuvieron buena acogida en un principio llegando incluso Gutiérrez Estrada a tener que salir del país, lo cual lo llevó a pasar los siguientes 15 años como saltimbanqui de corte en corte buscando un candidato propicio para su proyecto.
Los liberales, por su parte, después de la derrota habían quedado sumergidos en una profunda crisis. Les preocupaba especialmente analizar por qué no había habido una resistencia popular frente a la invasión de 1847, comparable por ejemplo a la que hubo en España durante la ocupación napoleónica de 1808. La respuesta a la que se llegó entonces fue que no había una nación como tal. Los indígenas, e incluso el ejército, no se sentían parte de una nación, así que veían con desinterés la invasión que por lo demás no cambiaba en mucho su situación de abyección. Incluso se llegó al extremo de aceptar una fórmula similar a la conservadora: "... entonces será absolutamente necesario que cualquier mexicano consciente de tener algo que perder, deberá convencerse de la verdad... que no podemos continuar solos como nación, y que necesitaremos, por lo menos durante unos años, de la intervención armada de un poder extranjero".
El péndulo entonces parecía moverse hacia la posición conservadora. La solución monárquica todavía tendría que esperar algunos años, pero por lo pronto, en 1853, el partido conservador liderado por Lucas Alamán llegó al poder y decidió por enésima vez traer a Santa Anna del exilio para gobernar a los mexicanos bajo los postulados conservadores. El resultado fue una grotesca dictadura que la propia Santa Anna prolongó indefinidamente e hizo hereditaria. Mientras esto sucedía parecía que, una vez más, México y Estados Unidos se aproximaban a otra tormenta. Pobladores norteamericanos llegaban a las tierras al sur del río Gila impulsados primero por los fabulosos descubrimientos de oro en la Alta California y segundo por los planes de construcción del ferrocarril norteamericano del Pacífico cuyo paso obligado de la cordillera se localizaba precisamente en esta zona, conocida como La Mesilla. En los periódicos de ambas naciones se hablaba de la posibilidad de otra guerra, mientras los gobiernos reforzaban sus destacamentos militares a lo largo de la frontera.
Finalmente, el presidente norteamericano Pierce envió a México a JamesGadsden como ministro extraordinario con propuestas de compra. Entre agosto y diciembre de 1853 Gadsden presentó cinco ofertas de compra que iban desde la adquisición de una enorme faja de territorio que incluyera partes significativas de los estados de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Sonora y Baja California, hasta la cesión de sólo la Mesilla. Santa Anna con ánimo de evitar otra guerra y necesitado de dinero, aceptó esta última proposición por la que obtuvo 10 millones de dólares a cambio de ceder un poco más de 100,000 kilómetros cuadrados de lo que había sido territorio nacional. Era evidente que la guerra del 47 había enseñado a México una lección. El pragmatismo de ambos bandos fue la nota distintiva de la compra Gadsden. El problema, como dijimos, iban a ser las pugnas internas que se recrudecerían con la caída del Segundo Imperio. Estas luchas dejarían un flanco muy vulnerable de México hacia el exterior.
Los siguientes años fueron de luchas intestinas entre las facciones liberal y conservadora. Luego de aprobada la Constitución de 1857 vino la reacción conservadora que acabaría en el estallido de la Guerra de Reforma al año siguiente. Durante esta época podemos ver una vez más que la debilidad interna condujo a perder terreno frente al exterior. Ya que ambas facciones buscaban con denuedo el reconocimiento de otros países, la estrategia tanto de liberales como de conservadores era dar concesiones a Estados Unidos en particular, a cambio de armas y apoyo diplomático. Los norteamericanos, sabedores de esto, aunque se sentían más cercanos políticamente a los liberales mexicanos, jugaban con ambos bandos. De hecho el entonces presidente Buchanan quería celebrar un nuevo acuerdo de límites con México que incorporara a su país la península de Baja California. Junto con este territorio, los norteamericanos estaban interesados en obtener el derecho de paso -a perpetuidad- a través del istmo de Tehuantepec y del río Bravo al Golfo de California, además del arreglo de las reclamaciones de ciudadanos de aquel país: libre comercio y protección efectiva a norteamericanos y sus propiedades contra la destrucción que causara la Guerra de Reforma. Fue así como el gobierno liberal, mediante su ministro de relaciones, Melchor Ocampo, terminó por firmar un tratado con su contraparte norteamericano que, aunque excluía cualquier modificación de la frontera entre los dos países, comprometía la soberanía nacional al conceder a los norteamericanos el derecho a perpetuidad de tránsito por el istmo de Tehuantepec. Es irónico que la oposición decisiva al tratado McLane-Ocampo no proviniera de México, que firmó y ratificó el tratado, sino del Senado norteamericano. En efecto, el tratado fue rechazado entre otras razones porque al permitirse el libre comercio con México, se pensó que otros países amigos de Estados Unidos, con base en la cláusula de la nación más favorecida, pedirían un tratamiento similar al otorgado a México, lo cual habría significado un cambio total en Estados Unidos de una economía protegida a otra de libre intercambio, lo que redundaría en una disminución de las rentas del país y en la ruina de varias industrias norteamericanas. México se salvó de acabar siendo una especie de provincia de Estados Unidos gracias a la propia oposición norteamericana, mientras que en México las luchas internas imponían su lógica sobre la conducta que el país seguía hacia el exterior.
Los conservadores, al verse imposibilitados a pactar con Estados Unidos, volvieron la vista a Europa. El ministro plenipotenciario conservador Juan N. Almonte, firmó un tratado con el comisionado de la reina de España, Isabel II, por el cual México se obligaba a pagar cuantiosas indemnizaciones a súbditos españoles por algunos incidentes ocurridos tres años antes, a cambio de que España reconociera al gobierno conservador de Miramón. El tratado Mon-Almonte, al ser desconocido por el gobierno de Juárez, se convirtió más adelante en uno de los pretextos para la intervención europea en nuestro país.
La virulencia del conflicto interno era tal que las facciones no tenían ningún empacho en valerse de cualquier medio para someter al otro. Cuando los conservadores parecían encaminarse al triunfo, los liberales pedían la intervención de Estados Unidos, como ocurrió con el ataque pedido por Juárez, que el capitán Jarvis efectuó sobre la escuadrilla del almirante conservador Tomás Marín cuya misión era la de tomar Veracruz. Del mismo modo, los conservadores se apoyaban en España o en Francia cuando los liberales parecían llevar las de ganar.
El conflicto era tan costoso que ambas partes comenzaron a caer en un círculo vicioso. Necesitaban dinero, así que contrataban préstamos onerosísimos para comprar armas, pero como la guerra se prolongaba y había que comenzar a pagar los intereses, se veían forzados a repudiar las deudas lo cual llevaba a que los siguientes préstamos fuesen otorgados bajo condiciones más gravosas.
Miramón contrató un empréstito con la casa suiza Jecker por 750,000 pesos que cambió por bonos del Estado mexicano cuya suma total alcanzaba los 15 millones de pesos. Posteriormente los bonos Jecker fueron invocados para justificar la intervención francesa en México. En julio de 1861 el gobierno liberal se vio obligado a suspender por dos años el pago de todas las deudas públicas, incluyendo por supuesto la deuda contraída en Londres y en París, lo que provocó que Francia e Inglaterra rompieran relaciones con el gobierno liberal, que era el que parecía prevalecer. Este fue el origen de la alianza anglo-francesa, que después incluiría también a España, para organizar una expedición y cobrarle a México.
Las tres potencias europeas acordaron unir esfuerzos en la empresa y decidieron celebrar una reunión en Inglaterra a fin de presentar un frente común. De acuerdo con lo estipulado en la Convención de Londres, las fuerzas de los países de la alianza se encontrarían en Cuba para de allí partir juntas y presentar ante México sus demandas. "La reina de España, el emperador de los franceses y la reina de la Gran Bretaña, se comprometían a adoptar las medidas necesarias para enviar a la costa de México fuerzas de mar y tierra combinadas en número suficiente para tomar y ocupar las diferentes fortalezas y posiciones militares del litoral mexicano." No obstante, las fuerzas españolas llegaron un mes antes a las costas de México, lanzaron un ultimátum al gobierno de Juárez y tomaron el castillo de San Juan de Ulúa y la plaza de Veracruz. Cuando llegaron los otros aliados tuvo lugar un conjunto de negociaciones que culminó con la firma de los preliminares de la Soledad que parecían ofrecer una solución diplomática al problema. Pero la llegada de refuerzos franceses, al mando del conde de Lorencez, con una belicosidad que sólo delataba segundas intenciones, acabó por romper los acuerdos de Londres entre los aliados, decidiéndose que cada potencia continuaría negociando independientemente con el gobierno de México.
La resistencia mexicana frente a las tropas francesas sólo duró unos meses, pese al famoso episodio del 5 de mayo en Puebla. En junio de 1862 los franceses ocuparon la ciudad de México e inmediatamente se creó una "junta de notables" encargada de decidir la forma de gobierno que se adoptaría. Después de algunas deliberaciones se redactó un dictamen de cuatro puntos: 1) que la nación adoptaba la monarquía moderada, hereditaria, con un príncipe católico, 2) que el soberano tomaría el título de Emperador de México, 3) que la corona imperial se ofrecería al príncipe Fernando Maximiliano, archiduque de Austria, para él y para sus descendientes, 4) que en el caso de que por circunstancias imposibles de prever no llegase a tomar posesión del trono, la nación mexicana se remitiría a la benevolencia del emperador de los franceses para éste que le indicase otro príncipe católico apropiado.

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http://www.cidac.org/vnm/libroscidac/politica-exterior/polext-cap1.pdf

EL PRAGMATISMO DE LA REPUBLICA RESTAURADA Y DEL PORFIRIATO
Con el fin del imperio de Maximiliano terminó toda una época de luchas, intervenciones y aventuras. En lo interno el liberalismo quedaba dueño del terreno como vencedor indiscutible, imponiendo la primacía de un Estado secular que garantizara -tal era el ideal- las libertades individuales de todos. En lo económico, aseguraba la propiedad privada y favorecía la libre empresa, liberando así las potencialidades de desarrollo del país. En lo externo, había quedado claro que México se establecía como un país independiente con un gobierno de corte republicano imposible de someter a la voluntad de alguna potencia, como lo había mostrado el fracaso de Francia y Austria. La política exterior de México durante la República Restaurada y el Porfiriato se encaminó a favorecer el proyecto nacional liberal. A diferencia de lo que venía ocurriendo con anterioridad, la diplomacia mexicana fue pragmática y negociadora evitando enfrentamientos innecesarios. El interludio juarista y sobre todo la "paz porfiriana" pusieron remedio a algunos males que aquejaron a la política exterior de antaño. La tranquilidad interna pudo sustentar una política exterior más planeada y con sentido de dirección y continuidad. La mejoría en las vías de comunicación, en particular el crecimiento de las redes ferroviarias, integró las distintas zonas del país y mejoraron la información disponible al centro para la toma de decisiones. La astucia política e incluso el maquiavelismo sustituyeron la vaguedad y el idealismo de la etapa anterior.
Al comenzar el periodo, la política exterior mexicana se concentró por fuerza en el continente americano. La aventura imperial fue la última intervención europea en México. Pese a que el viejo continente se embarcaba en una nueva fase de colonialismo, éste no llegaría hasta nuestro país. Naturalmente las tres potencias europeas signatarias de la Convención de Londres habían roto relaciones con México, al igual que otros países europeos. La fórmula para
restablecer vínculos con ellos iba a ser dictada por primera vez, por el gobierno mexicano y consistió en lo que después se llamó la doctrina Juárez, cuyas ideas centrales fueron: 1) que para restablecer relaciones renunciaran a los tratados y acuerdos firmados con anterioridad -esencialmente que renunciaran al cobro de los préstamos que habían hecho a México-; 2) que solicitaran al gobierno mexicano el restablecimiento de relaciones, y 3) que celebraran nuevos acuerdos y tratados más justos para ambas partes. La primera solicitud que respetara la doctrina provino de la Confederación Germánica del Norte, de Bismarck, siendo esto en verdad todo un éxito porque esta Confederación liderada por Prusia era la potencia europea que más problemas ocasionaba a los anteriores victimarios de ocurrió en 1869 y muy pronto, a fines de ese mismo año, se haría lo propio con México, a saber: Francia y Austria. El establecimiento de relaciones con Prusia Italia. Pero el reconocimiento de los países signatarios de la Convención de Londres, tardaría mucho más: España lo haría en 1871, Francia nueve años más tarde en 1880 y la Gran Bretaña sólo hasta el año de 1885. En todos estos casos, como señaló Daniel Cosío Villegas, se impuso la doctrina Juárez, aunque atemperada por el tiempo y las circunstancias.
Mientras tanto el gobierno mexicano aislado del continente europeo, sólo mantenía relaciones diplomáticas con los países americanos y en particular con Estados Unidos; como diría Juárez en el discurso que pronunció ante el cuarto Congreso de la Unión, el 8 de diciembre de 1867, texto que habría de constituir el fundamento de la nueva política internacional de México: "Con los Estados Unidos de América conservamos las mismas relaciones de buena amistad, que existieron durante nuestra lucha. Las constantes simpatías del pueblo de los Estados Unidos, y el apoyo moral que su gobierno prestó a nuestra causa, han merecido y merecen justamente, las simpatías y la consideración del pueblo y del gobierno de México."
El liberalismo triunfante de Juárez iba a concentrar sus energías en la pacificación del país y en la reconstrucción económica. Para lograr estos fines, pensaba Matías Romero -artífice del programa de recuperación económica- que se necesitaría de tres factores, todos ellos relacionados de alguna manera con el exterior: inmigración, desarrollo de las redes de comunicación, y explotación de los recursos naturales. En 1867 y 1868 el gobierno renovó la concesión otorgada a empresas británicas para terminar el ferrocarril que uniría al puerto de Veracruz con la ciudad de México, mismo que fue inaugurado al inicio de 1873. Era el momento de la fe en el progreso económico y social. "Los caminos de hierro resolverán todas las cuestiones políticas, sociales y económicas que no han podido resolver la abnegación y la sangre de dos generaciones."
Sin embargo, el proyecto parecía apenas haber comenzado cuando las dificultades se volvían a hacer presentes. En 1871 Juárez se reeligió derrotando en las urnas al héroe oaxaqueño, Porfirio Díaz, quien entonces optó por la vía violenta, rebelándose bajo el Plan de la Noria. Aunque fue sometido rápidamente por las fuerzas juaristas, presagiaba lo que vendría después. Al año siguiente, luego de una corta enfermedad, Juárez murió y lo sucedió en la silla presidencial Miguel Lerdo de Tejada, presidente de la Suprema Corte, quien viviría sujeto a las acechanzas de Díaz hasta que en 1876 este último logró su sueño en una revuelta, llamada de Tuxtepec, que lo llevó al poder.
El golpe de Estado no fue bien recibido en Washington. Por el contrario, donde antes había cooperación y amistad, hubo después desconfianza que más tarde llevaría a los dos países al borde de un conflicto armado. Durante cerca de dos años, el tiempo que transcurrió entre la llegada de Díaz al poder y abril de
1878, cuando por fin Estados Unidos reconoció su gobierno, México vivió en la incertidumbre de una nueva invasión. Múltiples causas generaron este clima de tensión y la principal de ellas fue la llegada a la Casa Blanca de Rutherford B.
México permitiera la entrada de tropas suyas a nuestro territorio a fin de perseguir a delincuentes que buscaban refugio en México, fue manejado con habilidad. Por principio de cuentas la retórica de México fue la de no permitir la entrada de tropas norteamericanas a territorio nacional; sin embargo esto se flexibilizó muchísimo en la práctica, en una fórmula que salvaba el honor de México y resolvía el problema de los norteamericanos. Más adelante Vallarta ofreció, en un famoso memorándum del 10 de septiembre de 1877 que le valió muchísimas críticas, que México consentiría a la entrada de tropas norteamericanas con tal de que el derecho fuera recíproco y México de la misma manera pudiera entrar a territorio de Estados Unidos. Una vez más era obvio que el gobierno mexicano no haría uso de su derecho pero con el legalismo salvaba el honor. Este ofrecimiento fue rechazado por los norteamericanos pero mostraba la buena disposición de México para resolver los problemas entre los dos países.
La "diplomacia secreta" de Zamacona fue el elemento que permitió todas estas mejoras evitando la radicalización del conflicto. "Pronto pasó a ser realidad su tesis de oponer a las "exigencias irregulares de los Estados Unidos la opinión y la influencia de los norteamericanos interesados en la suerte económica de México" Se invitó a importantes empresarios norteamericanos a visitar México, al que se describía como una suerte de paraíso de los negocios. Se insistía a la delegación norteamericana que la condición para la prosperidad tanto en México como en Estados Unidos era la estabilidad, por lo que un conflicto entre ambos países sería desastroso. En otras palabras, México se enganchaba al tren del progreso, dando facilidades a los empresarios de Estados Unidos para que ellos disuadieran a la facción proclive a una nueva invasión. Todas estas concesiones fueron preparando el terreno hasta que en abril de 1878, después de un año y medio del golpe de Estado de Díaz, su gobierno fue reconocido por el vecino del norte.
La política exterior de aquellos años, conducida por Porfirio Díaz y por su ministro de Relaciones Exteriores Ignacio L. Vallarta fue radicalmente opuesta a la que se siguió en la primera mitad del siglo. Lejos de ser vaga e idealista con posiciones tajantes que no admitían negociación (como se demostró en el caso de Texas), esta diplomacia tuvo objetivos muy concretos -como lo fue el lograr el reconocimiento norteamericano- que iban a ser alcanzados con acciones pragmáticas y acomodaticias. Después de todo, si la finalidad era el desarrollo económico y esto requería de estabilidad y orden, ¿no era mejor acaso tener a los norteamericanos como socios y no como enemigos? De hecho, el gobierno de Díaz mataba así dos pájaros de un tiro, ya que era obvio que no sólo necesitaba evitar el conflicto, sino que también requería del capital y de la tecnología del vecino del norte para el ansiado desarrollo económico. Ambas cosas las consiguió al mismo tiempo.
Francisco I. Madero fue electo presidente de la república y tomó posesión el 6 de noviembre de 1911. Entre los miembros de su gabinete incluyó al ingeniero Manuel Bonilla como secretario de Comunicaciones y Obras públicas. A pesar de que el cargo le impedía cualquier intervención en la política sinaloense, Bonilla no quiso perder la influencia que tenía en el estado y aprovechó su puesto para intrigar y entrometerse en los asuntos políticos de Sinaloa.
La actitud conciliadora de Madero con los antiguos porfiristas y su indecisión para llevar a cabo las reformas sociales demandadas, como la devolución de las tierras de las comunidades, ocasionó el descontento y la rebeldía de algunos revolucionarios, como Emiliano Zapata en el estado de Morelos, quien proclamó el Plan de Ayala (25 de noviembre de 1911) que en su parte medular se ocupaba de la restitución de las tierras usurpadas a las comunidades. También los revolucionarios sinaloenses participaron del descontento por los actos y omisiones del presidente Madero; se opusieron al licenciamiento de las tropas que ordenó Madero y algunos de ellos se pronunciaron por el Plan de Ayala (Mocorito, 21 de febrero de 1912). Las ideas agraristas referentes a la restitución de las tierras de las comunidades tuvieron buena acogida entre los campesinos sinaloenses; sin embargo, su movimiento estuvo mal preparado y careció de unidad, por lo que las fuerzas del gobierno lo aniquilaron en 1913.
El gobernador Rentería no pudo preservar la unidad de los revolucionarios sinaloenses, en buena medida por la solapada oposición de Manuel Bonilla desde la ciudad de México, así que prefirió renunciar el 26 de marzo de 1912 y retirarse de la vida política. Los seis meses que restaban al periodo gubernamental fueron cubiertos por varios gobernadores interinos, lo que nos da una idea de la caótica situación política del estado. Celebrados los comicios, resultó electo Felipe Riveros para ocupar la gubernatura de Sinaloa en el cuatrienio que empezaba el 27 de septiembre de 1912.


La etapa constitucionalista
En febrero de 1913, en la capital del país ocurrieron los hechos conocidos como la Decena trágica, que culminaron con el asesinato de Francisco I. Madero (la noche del 22 al 23 de febrero) y la usurpación de la presidencia por Victoriano Huerta. El día 23 se supo en Mazatlán la noticia de la muerte del presidente, y la primera reacción fue una concentración popular espontánea que vitoreó a Madero y repudió a Huerta. Sólo el antiguo maderista Genaro M. Velázquez intentó en vano organizar un movimiento de resistencia en contra del gobierno espurio. La mayor parte de los gobernadores de los estados aceptaron al gobierno surgido del cuartelazo. Felipe Riveros comunicó a Victoriano Huerta la adhesión de su gobierno, con fecha 27 de febrero; no obstante, Huerta lo hizo aprehender y nombró gobernador al general José L. Legorreta. Riveros fue llevado a México y procesado por sedición, pero fue absuelto y liberado; luego huyó y se unió a los rebeldes sinaloenses en abril del mismo año. Manuel Bonilla también fue aprehendido, pero aceptó servir al régimen como senador por Sinaloa. A pesar de las defecciones que sufrió el grupo maderista de Sinaloa, entre marzo y junio de 1913 surgieron pequeños grupos de insurrectos en diversos puntos del estado: el coronel José María R. Cabanillas, en Tamazula, el mayor Macario Gaxiola en Los Mochis, el coronel José María Ochoa en Ahome y Juan Carrasco en el sur del estado. Sin embargo, los rebeldes carecían de elementos para la guerra y de un líder que coordinara los esfuerzos, por lo que parecía imposible que pudieran vencer a las considerables fuerzas de que disponía el general Legorreta.
El movimiento de resistencia en contra de Victoriano Huerta había surgido en Coahuila, Chihuahua y Sonora, y empezó a unificarse alrededor de Venustiano Carranza, el Plan de Guadalupe (26 de marzo de 1913) y el Acta de Monclova, del día 18 de abril del mismo año. Éste fue el origen del ejército constitucionalista, al cual se sumaron los rebeldes sinaloenses. El general Ramón F. Iturbe estaba en California cuando ocurrieron los sucesos que acabamos de narrar, por lo que decidió volver al país. En junio de 1913 llegó a Sonora y se puso a las órdenes del jefe constitucionalista, el general Álvaro Obregón, quien le encomendó un grupo de 80 hombres con las instrucciones de operar en Sinaloa. Con la presencia de Iturbe empezó a organizarse el constitucionalismo en nuestro estado, bajo el mando militar de este jefe y con Felipe Riveros como cabeza política, pues a pesar de su defección era reconocido como el gobernador de la entidad.
Iturbe estableció su centro de operaciones en San Blas, la estación de enlace del Ferrocarril Sudpacífico con el Kansas City Mexico and Oriente, en el norte de la entidad, desde donde dirigió algunas exitosas ofensivas contra el ejército federal, como en Topolobampo (28 de agosto de 1913), Cerro del Sufragio (30 de agosto), Mocorito y Los Mochis (24 de septiembre) y villa de Sinaloa (4 de octubre). Los más destacados militares fueron el propio Iturbe, el mayor Macario Gaxiola, el teniente coronel Manuel Mezta y el coronel Benjamín Hill. Los revolucionarios estaban aún lejos de vencer al ejército federal que operaba en Sinaloa.
En septiembre de 1913, Venustiano Carranza, primer jefe del ejército constitucionalista, pasó por el norte del estado en su viaje hacia Sonora. El día 12 llegó a Chinobampo, después de atravesar la sierra tarahumara, bajó a El Fuerte el día 14, y luego a San Blas, el día 17, donde abordó el ferrocarril que lo condujo a Hermosillo para tratar con los caudillos sonorenses la consolidación del movimiento constitucionalista.
El general Álvaro Obregón, uno de los iniciadores de la rebelión en Sonora, había conducido una brillante campaña militar, en lo que el ejército del noroeste —que era una de las fracciones del ejército constitucionalista— había derrotado en toda la línea al ejército huertista; sólo la plaza de Guaymas quedaba en poder de los federales y estaba sitiada por los revolucionarios. En noviembre de 1913 Obregón y su hueste entraron en territorio de Sinaloa y los revolucionarios sinaloenses se sumaron a este cuerpo militar, del que Ramón F. Iturbe fue segundo jefe. Obregón estableció su cuartel general en El Palmito, desde donde dirigió las operaciones contra Culiacán entre el 9 y el 14 de noviembre. El coronel federal Miguel Rodríguez defendía la plaza con 2 000 hombres de tropa y artillería, pero el día 14 abandonó su posición por no poder resistir el empuje de los revolucionarios.
Desalojadas de la capital del estado, las fuerzas federales se concentraron en Mazatlán. Obregón dispuso el sitio del puerto y prosiguió su marcha hacia la ciudad de México. Al año siguiente triunfó el movimiento constitucionalista y Victoriano Huerta huyó del país (14 de julio de 1914). Las fuerzas federales que ocupaban Mazatlán resistieron hasta el 9 de agosto cuando, por mar, evacuaron la plaza. El mismo día el coronel Ángel Flores ocupó el puerto y el estado de Sinaloa quedó bajo el control de los constitucionalistas. Seis días después el ejército vencedor entró en la ciudad de México; en sus filas militaban destacados sinaloenses como Juan M. Banderas, Rafael Buelna, Salvador Alvarado, Francisco R. Serrano, Benjamín Hill, Ramón F. Iturbe, Ángel Flores y muchos soldados reclutados de entre los campesinos y obreros de Sinaloa.
La escisión de los revolucionarios
Cuando triunfó el movimiento constitucionalista se acentuaron las diferencias que ya se habían manifestado entre sus principales jefes. En la convención de Aguascalientes, celebrada entre el 10 y el 31 de octubre de 1914, se consumó la escisión de los vencedores en dos facciones principales, una fiel a Carranza y la otra encabezada por Francisco Villa. Por su parte, Emiliano Zapata continuaba la lucha agrarista en el estado de Morelos, y aunque no participó oficialmente en la convención, sus delegados lograron que se aceptara el Plan de Ayala entre los principios de la revolución triunfante. Villa y Zapata pugnaban por una reforma agraria inmediata y completa, mientras que Carranza y su grupo no deseaban reformas sociales radicales. De la ruptura entre los triunfadores surgió una enconada lucha entre los convencionistas, como se llamaba también a los villistas, y los carrancistas, cuyo jefe militar era el general Álvaro Obregón. Ambos grupos contendieron en diversas partes del país hasta la completa derrota de los villistas, en diciembre de 1915.
La división alcanzó también a los revolucionarios sinaloenses. El gobernador Felipe Riveros se decidió por el bando villista e invitó a los jefes militares de Sinaloa a que lo secundaran (23 de octubre de 1914), pero casi todos siguieron leales a Carranza. El general Ramón F. Iturbe trató de mediar para evitar el rompimiento, pero no lo consiguió, y como Riveros permaneció firme en su decisión, tuvo que huir del estado (20 de noviembre de 1914) acompañado por un pequeño grupo de seguidores. El tercer batallón de Sinaloa, compuesto por indígenas mayos, se pronunció por Villa en el poblado de San Blas, donde estaba acantonado (22 de octubre). Ángel Flores se dispuso a combatirlos, pero los indígenas se replegaron hacia el norte para incorporarse a las fuerzas villistas de José María Maytorena que operaban en el estado de Sonora.
Por orden de Carranza se formó la Columna Expedicionaria de Sinaloa con un contingente de 1 000 hombres al mando del general Ramón F. Iturbe. La primera acción de la columna fue en contra de los maytorenistas de Baja California a los que Iturbe derrotó el día 8 de diciembre de 1914. De regreso a Sinaloa y bajo el mando del general Ángel Flores, penetró en Sonora (1o. de enero de 1915) para combatir a los villistas, cuya fuerza era considerable en este estado, y aquí permaneció hasta la extinción del villismo en la comarca.
También en el sur del estado hubo enfrentamientos entre villistas y carrancistas. A principios de 1915 los villistas avanzaron desde Nayarit y lograron llegar hasta Villa Unión, donde el general Juan Carrasco los derrotó el día 22 de febrero de 1915 y los hizo retirarse hasta Acaponeta. En este punto, Carrasco volvió a derrotarlos y los alejó de Sinaloa. Entre estos villistas se encontraba el general sinaloense Rafael Buelna.
El enfrentamiento más importante entre villistas y carrancistas se dio en El Bajío, en el centro del país, entre abril y junio de 1915, cuando Alvaro Obregón derrotó a Francisco Villa. Las posteriores acciones militares en el norte de la República sólo fueron los últimos intentos de Francisco Villa por recuperar una fuerza definitivamente perdida. En el estado de Sinaloa combatieron los generales villistas Felipe Riveros y Macario Gaxiola, quienes lograron tomar El Fuerte y la villa de Sinaloa el 20 de junio de 1915. El general Mateo Muñoz combatió y derrotó a Gaxiola en El Tule (6 y 7 de junio) y, finalmente, el general Ramón F. Iturbe aniquiló a las fuerzas villistas en Bacamacari el 26 de agosto de 1915.
Rebelión de los Indígenas
De los indios sublevados en San Blas en octubre del año anterior, algunos volvieron al Río Fuerte para enardecer los ánimos en contra de la población blanca y mestiza. El caudillo fue Felipe Bachomo, joven militar indígena originario de La Palma. Las razones para la sublevación se acumulaban desde siglos atrás, y no eran otras que el continuo despojo de tierras que sus comunidades sufrían por parte de los yoris. Los mayos se habían sumado a la causa revolucionaria desde 1910, con la promesa de que les restituirían sus tierras, pero nada se había hecho al respecto después de cinco años de lucha por los intereses de los blancos. La coyuntura de 1915 les ofreció la oportunidad para que lucharan por sus propios intereses.
Los indígenas rebeldes se aliaron con los villistas que, si bien en Sonora todavía tenían fuerza militar, las derrotas sufridas en otros lugares hacían ver que serían el bando perdedor. Tal vez las ideas agraristas que secundaba Villa hayan influido para que los indios se le sumaran y no a Carranza, quien, a pesar de que expidió la Ley Agraria del 6 de enero de 1915, ofrecía menores posibilidades de atender las demandas de los campesinos. Bachomo puso su cuartel general en Jahuara, poblado indígena en las márgenes del Río Fuerte, y desde allí lanzó incursiones sobre las poblaciones del valle sin encontrar mayor resistencia que la de los propios vecinos, pues el gobierno no se decidía a distraer las fuerzas regulares que combatían contra los villistas. Pero a principios de noviembre de 1915, una columna de 2 000 soldados —restos del ejército villista— penetró en el valle del Río Fuerte, procedente de Chihuahua. A la cabeza de estas fuerzas venía el general Juan M. Banderas, con Orestes Pereyra y otros destacados jefes; y a este contingente se sumó Felipe Bachomo.
El general Mateo Muñoz organizó la contraofensiva y derrotó a los villistas en las goteras de El Fuerte (5 a 7 de noviembre). Los vencidos se replegaron a los territorios controlados por Bachomo en la parte baja del valle y, el 19 de noviembre, realizaron la última incursión contra Los Mochis. Los carrancistas decidieron lanzar una campaña formal contra indígenas y villistas, que fue confiada al general Mateo Muñoz y al coronel José Gonzalo Escobar. La campaña fue rápida y efectiva (23 a 25 de noviembre); los indios fueron derrotados en sus propios terrenos y obligados a huir en desbandada con rumbo a Sonora. Perseguidos, Banderas y Bachomo fueron capturados en Movas el 5 de diciembre de 1915 y enviados a la ciudad de México para ser juzgados. Banderas fue amnistiado y Bachomo trasladado a Culiacán para comparecer ante un consejo de guerra que lo sentenció a la pena capital. Fue ejecutado en Los Mochis el martes 25 de octubre de 1916.
La rebelión de los indios mayos, que algunos historiadores confunden con un episodio más de la lucha contra el villismo, fue en realidad la manifestación de los problemas sociales del campesinado sinaloense, que venían de muchos años, se agudizaron durante la era de Cañedo y no fueron atendidos de inmediato por los revolucionarios. Habría que esperar hasta los tiempos de Lázaro Cárdenas para que los reclamos de los indios recibieran atención.
La Constitución de 1917
Cuando Felipe Riveros abandonó el estado de Sinaloa, en octubre de 1914, Carranza nombró gobernador provisional a Manuel Rodríguez Gutiérrez, cuyo régimen se caracterizó por la importancia que concedió al problema agrario y las tentativas para resolverlo. El gobernador estaba convencido de que la rebelión de los indígenas mayos tenía por origen el despojo de las tierras que pertenecían a las comunidades y trazó un plan de reforma agraria para responder a las demandas de los campesinos sinaloenses. Rodríguez Gutiérrez inició el reparto agrario el 20 de julio de 1915, en favor de los campesinos de Tepuche, municipio de Culiacán, conforme a la Ley Agraria expedida por Carranza el 6 de enero. También seguía el ejemplo de otros jefes constitucionalistas que habían hecho lo mismo en diversos estados de la república; sin embargo, los terratenientes de Sinaloa lo vieron con desagrado y pidieron a Carranza que lo retirara del estado, con el pretexto de que era coahuilense. Carranza aceptó y Manuel Rodríguez Gutiérrez fue removido de la gubernatura en marzo de 1916. En los siguientes 15 meses, Sinaloa tuvo cinco gobernadores provisionales: Isauro Ibáñez (marzo 21 a abril 31 de 1916), Ángel Flores (1o. de mayo a 22 de octubre de 1916), Manuel Mezta (22 de octubre de 1916 a 7 de enero de 1917), Ángel Flores (7 de enero a 24 de abril de 1917) y el sonorense Ignacio Pesqueira (24 de abril a 26 de julio de 1917).
A mediados de 1916, el presidente Carranza dispuso que se celebraran elecciones municipales (3 de septiembre) y que se suprimiera el cargo de jefe político. Expidió también la convocatoria para la celebración de un Congreso constituyente que reformara la Constitución de 1857 e introdujera los principios por los que habían luchado los revolucionarios (19 de septiembre). El 22 de octubre se llevó a cabo la elección de los diputados constituyentes y el Congreso se instaló en la ciudad de Querétaro el 1º de diciembre. Los representantes electos por el pueblo sinaloense fueron Pedro Zavala por el distrito de Culiacán, Andrés Magallón por el de Mazatlán, Carlos M. Ezquerro por el de Concordia, Emiliano C. García por el distrito de El Fuerte y Cándido Avilés por el de Mocorito. El Congreso trabajó desde el día de su instalación hasta el 31 de enero de 1917, cuando dio por concluidas sus tareas y se firmó el texto constitucional, que fue promulgado el día 5 de febrero siguiente.
La obra legislativa del Congreso convocado por Carranza consistió en refrendar algunos principios liberales de 1857, como la forma de gobierno republicano y representativo, con división de poderes, la organización de la nación como federación de estados libres y soberanos, los derechos civiles y políticos de los ciudadanos y las restricciones a la Iglesia y al clero en materia política. También quedaron incluidos nuevos principios como la no reelección del presidente de la República y de los gobernadores de los estados, la educación primaria gratuita y obligatoria para todos los mexicanos. Pero lo más importante fue su definición —en contra del liberalismo— del papel del Estado en los asuntos económicos y sociales en los artículos 27 y 123.
El artículo 27 afirmaba el dominio original de la nación sobre las tierras y aguas comprendidas en su territorio, su derecho a transferir ese dominio en propiedad privada y a imponer a la propiedad las modalidades convenientes según lo pidiera la utilidad pública. Este artículo también sentó las bases de la reforma agraria y devolvió a la nación la propiedad del subsuelo y de sus riquezas. El artículo 27 de la Constitución de 1917 fue la bandera agrarista de la revolución, hasta que fue reformado por el presidente Carlos Salinas de Gortari (6 de enero de 1992), que dio por concluida la reforma agraria. El artículo 123 enunciaba los principios legislativos para normar las relaciones laborales y definió los derechos fundamentales de los trabajadores.
Promulgada la nueva constitución federal, hubo elecciones en los estados para la restauración de los poderes locales y el orden legal en toda la nación. En Sinaloa, las elecciones se llevaron a cabo el 5 de junio de 1917, y contendieron los generales Ángel Flores y Ramón F. Iturbe como principales candidatos. El voto favoreció al general Iturbe, pero fue desconocido por la mayor parte de los ayuntamientos porque no cumplía con los requisitos señalados en la constitución local. La reordenación de la propiedad de la tierra fue una de las demandas más urgentes de los campesinos de todo el país, pero el problema presentaba características diferentes según la región de que se tratara. Una modalidad del asunto, que se presentó en muchos estados de la República, era la restitución de las tierras arrebatadas por los hacendados a las comunidades. Otra era la dotación de tierras a los campesinos que no las tenían, y que no podía llevarse a cabo sin afectar las grandes propiedades, aunque fuesen legalmente adquiridas. La dotación se realizó de dos maneras: se formaron ejidos en los que la propiedad de la tierra era colectiva y se establecieron colonias agrícolas en las que los colonos recibían la tierra en propiedad privada.
Los gobiernos revolucionarios elaboraron una amplia legislación para efectuar la reforma agraria. Ya hemos hablado del artículo 27 de la Constitución de 1917, que dio fundamento a la reordenación de la propiedad de la tierra, pero debemos citar otras leyes que también influyeron en el reparto agrario. La primera fue la que el presidente Venustiano Carranza emitió en Veracruz el 6 de enero de 1915, que anulaba las enajenaciones de tierras, aguas y montes pertenecientes a los pueblos, hechas a partir del año 1856, y también ordenaba restituir y dotar de tierras a los pueblos. Esta misma ley creó la Comisión Nacional Agraria, organismo oficial encargado de su aplicación. La comisión emitió la circular del 11 de octubre de 1922, que definió la institución del ejido con propiedad colectiva e inalienable de la tierra; y que rigió hasta 1992, cuando se transformó el ejido y se abrió la posibilidad de privatizar la propiedad de las tierras. La tercera disposición legal de la reforma agraria fue la Ley de Colonización promulgada por el presidente Plutarco Elías Calles en 1923, cuyo objetivo era la formación de colonias agrícolas de pequeños propietarios mexicanos. La ley también fijó los límites de la pequeña propiedad, a saber, hasta 150 hectáreas en tierras de riego, 250 hectáreas en tierras de temporal y hasta 500 hectáreas en tierras de agostadero, y dispuso que el gobierno federal ayudara con créditos baratos a los agricultores que quisieran establecer una colonia.
La reforma agraria de Cárdenas tuvo también cierto tinte nacionalista en Sinaloa, de acuerdo con la ideología revolucionaria, porque muchos de los latifundios afectados eran propiedad de extranjeros. La reforma no pretendía eliminar la propiedad privada, pues aun en su etapa más radical el gobierno favoreció la formación de colonias agrícolas. La reforma agraria fue también un fenómeno de las tierras bajas, es decir, de los valles irrigables, porque en las tierras altas la dotación de tierras fue menor, fenómeno que no ha sido suficientemente estudiado.
Educación y salubridad pública en Sinaloa
Al final de la era de Cañedo, la educación pública de Sinaloa estaba a cargo del gobierno del estado, y en su organización administrativa y técnica participaba el Colegio Civil, Rosales, no sólo porque impartía educación superior, sino porque a través de él se planeaba la educación de todo tipo que se impartía en nuestro estado. En el curso de la lucha armada el sistema educativo estatal se deterioró debido a la inestabilidad política de los gobiernos y a la carencia crónica de recursos económicos. Fue hasta la gubernatura del general Ramón F. Iturbe (1917-1920) cuando el sistema educativo estatal recibió la debida atención. El gobernador creó el Departamento de Educación y expidió la Ley Orgánica de Educación Primaria en el Estado de Sinaloa (diciembre de 1917) que, entre otros puntos, estableció que la educación elemental sería obligatoria, gratuita y laica, características del sistema educativo que estaban vigentes desde 1890 en gran parte de los estados de la República. En este tiempo, el Colegio Civil Rosales pasó a ser la Universidad de Occidente.
El presidente Lázaro Cárdenas también impulsó notablemente la educación en todo el país, no sólo por los recursos que le destinó, sino también porque la reorganizó de acuerdo con los principios del socialismo. En el medio oficial sinaloense fue bien acogida la política educativa socialista, no sólo a nivel de educación elemental, en la que la nueva orientación era obligatoria por mandato del artículo tercero de la Constitución, sino también en la educación superior, de modo que la Universidad de Occidente se transformó en la Universidad Socialista del Noroeste (1937).

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http://enciclopedia.sonora.gob.mx/Runscript.asp?p=ASP\pg590.asp&page=590

REVOLUCIÓN MEXICANA

Entre 1910 y 1920 México fue sacudido por una serie de luchas y revueltas conocidas como revolución mexicana, que intentaron transformar el sistema político y social creado por Porfirio Díaz. La revolución mexicana, que contribuyó a formar el México contemporáneo, no tuvo un carácter homogéneo, sino que consistió en una serie de revoluciones y conflictos internos, protagonizados por distintos jefes políticos y militares que se fueron sucediendo en el gobierno de la nación. En sus orígenes, las primeras tentativas revolucionarias, inspiradas por Francisco I. Madero, pretendían el derrocamiento de Porfirio Díaz, que se había mantenido en el poder durante más de treinta años. Tras el triunfo de los maderistas, la necesaria reconstrucción del país se vio dificultada por las disputas entre las propias facciones revolucionarias.

Después del asesinato de Madero, hubo nuevas luchas en las que triunfó Venustiano Carranza, quien promulgó la constitución de 1917, paso decisivo para la organización del estado posrevolucionario. No obstante, los sectores más radicales de la revolución mantuvieron la lucha hasta 1920.

La revolución maderista La revolución mexicana nació en un panorama de insatisfacción contra la política elitista y oligárquica de Porfirio Díaz, que había favorecido a los estamentos más privilegiados, sobre todo a los terratenientes y a los grandes capitalistas industriales. Si bien el país gozaba de prosperidad económica, las continuas reelecciones de Díaz causaban insatisfacción política entre las nacientes clases medias, en tanto que los beneficios de la prosperidad no habían alcanzado a los grupos más pobres de la sociedad.

precidencia de Madero Después de un breve gobierno provisional, Madero fue electo presidente en octubre de 1911. Inicialmente su régimen fue acogido con entusiasmo por el pueblo, pero pronto se vio enfrentado al descontento de los campesinos, que reclamaban una reforma agraria, y al de los hacendados, que deseaban sofocar el radicalismo de los seguidores de Zapata. En noviembre de 1911, éste se rebeló contra Madero en Morelos a causa del retraso en la restitución de las tierras a las comunidades indígenas, punto que se había acordado en el plan de San Luis. Asimismo, Orozco optó en Chihuahua por la lucha armada ante la resistencia a poner en marcha la reforma agraria y nacionalizar el ferrocarril.

Por otro lado, los sectores fieles al derrocado sistema porfirista, y los Estados Unidos, que veían peligrar sus intereses comerciales y petrolíferos, también contribuyeron a desestabilizar el gobierno maderista.

Las tensiones llegaron al límite cuando estalló la revuelta de Félix Díaz, sobrino de Porfirio Díaz, que se enfrentó con las tropas federales del general Victoriano Huerta en la misma ciudad de México. El 18 de febrero de 1913, después de nueve días de bombardeos, conocidos como "la decena trágica", Huerta y Díaz se entrevistaron con el embajador estadounidense Henry Lane Wilson, y los tres concretaron un pacto contra Madero. Huerta asumió la presidencia de México y detuvo a Madero, que fue asesinado a los pocos días.

El gobierno de Victoriano Huerta Las primeras medidas del nuevo presidente, tales como la prohibición de la libertad de prensa, la eliminación de destacados revolucionarios y la persecución de los movimientos obreros, contaron con el apoyo de los sectores más conservadores. Sin embargo, la oposición se organizó y pronto estalló una nueva insurrección en diferentes puntos.

En el norte, en los estados de Chihuahua, Sonora, Sinaloa y Tamaulipas, se sublevaron Venustiano Carranza y Pancho Villa; y en el sur, en Morelos, Zapata volvía a erigirse en líder de la revuelta. La alianza entre ambas facciones, tras el acuerdo de Guadalupe, y el apoyo del presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson a la causa revolucionaria, con el envío de tropas a Veracruz, llevaron a Huerta a exiliarse en julio de 1914.

Luchas revolucionarias La designación de Carranza como nuevo presidente el 20 de agosto de 1914, en contra de las ideas de Villa, desató una nueva época de anarquía y luchas entre los distintos bandos revolucionarios. En el sur operaba el movimiento insurreccionista de Zapata, de carácter campesino y centrado en Morelos, que pedía la restitución de las tierras y la expropiación de los latifundios. Se trataba de una facción unida y coherente, pero con pocas posibilidades de triunfar debido a la limitación de sus planteamientos sociales, centrados en el problema agrario, y a la incapacidad de su ejército para extender la revolución por todo el país. Por su parte, Villa, en Chihuahua, defendía también las reivindicaciones campesinas y contaba con el apoyo de un amplio sector popular.

El denominado "ejército constitucionalista" de Carranza era mucho más profesional y contaba con el respaldo, no de los campesinos, sino de los obreros, los mineros y los intelectuales.

En la convención de Aguascalientes intervinieron representantes carrancistas, zapatistas y villistas y comparecieron Álvaro Obregón, aliado de Carranza, y Villa. En ella se intentó conciliar las facciones en lucha, pero resultó un rotundo fracaso. Se puso de manifiesto la rivalidad existente entre Villa y Carranza, y tan solo se pudo llegar a la designación de Eulalio Gutiérrez como presidente interino de la nación.

Villa solicitó la ayuda de Zapata y ambos se enfrentaron a las tropas de Obregón y Carranza, que tenían el apoyo de los Estados Unidos. Los primeros fueron derrotados en 1915 en la batalla de Celaya y decidieron retirarse a sus respectivos estados. Zapata regresó a Morelos y allí fue asesinado en 1919 en una emboscada. Por su parte, Villa reorganizó su ejército en Chihuahua y, aunque fue vencido en Agua Prieta, aún pudo mantener una guerrilla, con la que realizó varias incursiones contra los Estados Unidos (a los que acusaba de apoyar a Carranza). La actitud belicosa de Villa obligó a los estadounidenses a enviar al general John J. Pershing en su persecución.

El gobierno de Venustiano Carranza Al acceder de nuevo a la presidencia, en 1915, Carranza se dedicó a reorganizar el país, mientras las tropas de Obregón batían los focos de rebelión. Una de sus más importantes labores fue promover la elaboración de la llamada constitución de Querétaro, promulgada en 1917, que confería amplios poderes al presidente, daba al gobierno derechos para confiscar las tierras de los latifundistas, introducía medidas laborales referidas a salarios y duración de jornadas, y se mostraba decididamente anticlerical.

Además, Carranza fue eliminando paulatinamente a sus anteriores enemigos. No obstante, en 1920, su decisión de dispersar una huelga del sector ferroviario en el estado de Sonora significó el hundimiento de su prestigio personal. Abandonado por sus seguidores, incluido Obregón, quedó solo en el poder; después de que Obregón lo hizo escapar de la ciudad de México, fue asesinado en su huida el 21 de mayo de 1920.

Tras la muerte de Carranza, Adolfo de la Huerta asumió la presidencia interina hasta que Obregón fue elegido en las elecciones de noviembre de ese mismo año.

Acontecimientos importantes:
1910-Madero de a conocer el plan de San Luis
1911- Madero asume la presidencia
1914- Se efectua la convencion de Aguascalientes
1917- Proclamacion de la constitucion politica vigente
1921- Creacion de la Secretaria de Educacion Publica
1926- Comienzo de la rebelion cristera
1929- Fundacion del partido nacional revolucionario(PNR)
1933- Lazaro Cardenas candidato presidencial del PNR
1938- Lazaro Cardenas expropia las compañias petroleras
1940- Manuel Avila Camacho asume la presidencia de mexico, se efectuan elecciones presidenciales en un clima de gran tension y choques sangrientos; se declara vencedor a Manuel avila camacho sobre Juan Andrew Almazan.
1946- Miguel Aleman Valdes toma posesion de la presidencia de la Republica
1947- Se dan a conocer las reformas al articulo 27 constitucional, que consiste en ampliar la pequeña propiedad y establecer el amparo agrario
1954- El presidente Adolfo Ruiz Cortines devalua el peso; este pasa de $8.65 por dolar a $12.50
1958- Othon Salazar Ramirez y otros lideres magistrales son encarcelados
1959- Demetrio Vallejo, lider del movimiento ferrocarrillero que estallo en 195, fue detenido y encarcelado; permanecio en prisison hasta 1970
1968- Movimiento estudiantil y popular. masacre de tlalelolco
1976- Devaluacion del peso que transita de $12.50 por dolar a $23.00 pesos
1985- Un terremoto de 7.8 grados Richter sacudio algunas regiones del occidente y en centro de México. una de las zonas mas afectadas fue la ciudad de México
1988- Se efectuan las elecciones presidenciales mas disputadas y cuestionadas de la historia de México parcipan cinco candidatos: Carlos Salinas de Gortari, Cuauhtemoc Cardenas Solorzano, Manuel J. Clouthier, Gumersindo Magaña Negrete y Rosario Ibarra de Piedra.

Mas información:

http://www.monografias.com/trabajos10/remex/remex.shtml

creacion de la ONU
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) es la mayor organización internacional existente. Se define como una asociación de gobiernos global que facilita la cooperación en asuntos como el Derecho internacional, la paz y seguridad internacional, el desarrollo económico y social, los asuntos humanitarios y los derechos humanos. . La ONU fue fundada el 24 de octubre de 1945 en San Francisco (California), por 51 países, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, con la firma de la Carta de las Naciones Unidas.

Esta organizacion se forma para que se mantuviera la paz entre los paises a nivel mundial.

Desde su sede en Nueva York, los Estados miembros de las Naciones Unidas y otros organismos vinculados proporcionan consejo y deciden acerca de temas significativos y administrativos en reuniones periódicas celebradas durante el año. La ONU está estructurada en diversos organismos administrativos: Asamblea General, Consejo de Seguridad, Consejo Económico y Social, Secretaría General, Consejo de Administración Fiduciaria y la Corte Internacional de Justicia. La figura pública principal de la ONU es el Secretario General. El actual es Ban Ki-moon de Corea del Sur, que asumió el puesto el 1 de enero de 2007, reemplazando a Kofi Annan.

En el año 2007, la ONU posee 192 estados miembros, prácticamente todos los países soberanos reconocidos internacionalmente. Hay excepciones como la Santa Sede, que tiene calidad de observador, y República de China-Taiwán (un caso especial).

Mas información:

http://club.telepolis.com/geografo/regional/ONU.htm

De los años 60 hasta la actualidad
Porque no empezar con la matanza de Tlatelolco; todo comienza por una simple huelga, en la plaza de Tlatelolco o también conocida como la plaza de las tres culturas; ahí es donde comienza primero matan a unos cuantos estudiantes, por septiembre de 1968, pero el 2 de octubre de ese mismo año, vuelven soldados y militares, a la plaza sabiendo que habían cientos de estudiante, y familias de los mismos, matando y masacrando a ya mencionados.
La pregunta es ¿Por qué los mataron?; hasta la actualidad no se tiene ninguna respuesta clara, en 1997 se quiso hacer algunas entrevistas donde no hay respuesta clara, entrevistaron a Echeverría, en ese entonces secretario de gobernación, pero no dio respuesta clara, solamente dijo: los estudiantes estaban desarmados…
Más tarde en el 2003 se conoció una relación entre Estados Unidos y aquella matanza; donde se dice que por la llegada de los juegos olímpicos, no querían interrupciones, ni inseguridad, y dicho país al parecer mando armamento… pero solamente se conoce eso.
En un pentagrama el secretario de gobierno, le manda dicho pentagrama a Estados unidos, este descontento por lo que estaba pasando; diciéndole, que la situación estaba controlada…
Luis Echeverría, en 1969 es electo para las votaciones para presidente por parte del PRI y gana las elecciones en 1970; en su tiempo de gobernación, no hizo mucho, simplemente formo el instituto mexicano de comercio exterior.

LA GLOBALIZACION.

La globalización está haciendo necesario que el sector publico así como es sector privado, especialmente en país de vía de desarrollo, implementen estrategias exitosas que promuevan una mayor y mejor productividad, competitividad y ayuden al desarrollo económico del país y sus regiones.
México se encuentra dentro del grupo de país que esta revisado e implementado nuevos acercamientos económicos, para sobresalir y tonarse más competitivo a nivel internacional, y para ir más allá de su ubicación en los índices de competitividad a nivel mundial.
En años recientes el turismo se a ubicado en muchos países como la principal actividad económica y en sector mayor crecimiento con respecto a recepción de ingresos de divisas. En ocasiones el turismo se ha convertido para países en vías de desarrollo que cuenta con escasos recurso, en la única o mejor alternativa de crecimiento.
La actividad turística puede ser de las principales fuentes generadoras de empleo, y un detonador para el desarrollo de proyectos.
El objetivo de esto es que hay que entender que el turismo y el comercio es de lo que depende México, y es lo que contribuye a incrementar el potencial competitivo…
Devaluación del peso:
La devaluación del peso mexicano, consiste en la pérdida de valor que ha sufrido la moneda nacional, principalmente frente al dólar a lo largo del tiempo.
Los primeros datos que se tienen, datan del Primer Imperio Mexicano a cargo de Agustín de Iturbide, la paridad estaba en $0.97 pesos por dólar, y se mantuvo casi sin cambios hasta 1875, cuando se redefinió en $1 peso por dólar y que prevaleció durante el Porfiriato, la estabilidad terminó al comenzar la Revolución mexicana, la poca confianza que se tenía al peso fue la causa de que su valor se cotizará hasta en $23, cuando comenzó a estabilizarse la situación política del país, así mismo lo hizo el peso al situarse en $2.
Tipo de cambio por sexenio [editar]
• Lázaro Cárdenas del Río, de $3.60 a $5.40.
• Manuel Ávila Camacho, $4.85
• Miguel Alemán Valdés, de $8.45 a $8.65.
• Adolfo Ruiz Cortines, de $8.65 a $12.50
A partir de aquí, se consolida el Milagro Mexicano, el PIB crece al 6.5% anual, pese a que la población lo hace al 3%, el tipo de cambio se estabiliza por cerca de 20 años. Sin embargo durante el mandato de José López Portillo, termina el milagro mexicano. El estado deja de intervenir en la economía, como lo había hecho hasta entonces, es así como abandona el control de cambios, es decir, se deja al mercado fijar la paridad, esto continúa así hasta nuestros días.
Desde el principio del sexenio de López Portillo hasta el final del sexenio de Miguel de la Madrid, el tipo de cambio pasa de $12.50 a $2,289.58. Si no tomamos el ajuste práctico que se hizo en 1993 para pasar de pesos a nuevos pesos, tenemos que:
• En el periodo de Salinas de Gortari va de $2,289.58 a $3,410.
• En el gobierno de Ernesto Zedillo se pasó de $3,410 al inicio de su mandato a $9,360 pesos al finalizar el mismo.
• Vicente Fox, pasó de $9,360 a $10,880.
• Felipe Calderón Hinojosa, de $10,900 a $13,050, al mes de abril de 2009, aunque a principios de Marzo de 2009, alcanzó los $15,3651 pesos por dólar, debido a la crisis económica mundial.
Esto significa que, desde 1910 al día de hoy, el peso se ha devaluado cerca de 7,500%

Mas información:

http://www.azc.uam.mx/publicaciones/gestion/num6/art1.html

Presidentes de México desde 1964:
1964-1970 Gustavo Díaz Ordaz
1970-1976 Luis Echeverría Álvarez
1976-1982 José López Portillo y Pacheco
1982-1988 Miguel de la Madrid Hurtado
1988-1994 Carlos Salinas de Gortari
1994-2000 Ernesto Zedillo Ponce de León
2000-2006 Vicente Fox Quesada
2006… Felipe Calderón

A la conclusión que pude llegar no fue nada sencillo al finalizar este curso, este blog, ya que la historia se tiene que comprender y no aprender, porque no es lo mismo aprender que comprender.
Yo me hago una pregunta, ¿para que sirve la historia?; pero no logro tener respuesta, solamente se que nadie te puede afirmar que los hechos fueron como los dicen los libros de historia, puede llegar a ser mentira pues nadie de nuestros tiempos vivió en aquellos años de la independencia, tal ves de la revolución; pero aun así cada persona te dice los hechos a su manera, porque nadie vivió las cosas como las menciona los libros; realmente la vida fue como lo menciona la historia.
Pero tal ves una parte si sea verdad, tal ves no mienta…y lo que aprendí atreves del curso fueron cosas interesantes pues ya que no fue como cuando te enseñan en la primaria o secundaria.
Me quedo con una satisfacción, aprendí más acerca de la historia de México, eso no quiere decir que la voy a seguir estudiando, la verdad, a mi no me serviría para nada, solamente es pura teoría y la historia no tiene nada que ver conmigo. Es como si yo fuera agua y la historia el aceite. No nos llevaríamos.
Pero aun así le agradezco a aquellos autores de aquellos libros en los que nos inspiramos para poder hacer este blog, verdaderamente son autores que tienen distintos puntos de vista, pero nos llevan a lo mismo…


Bibliografía:
Embozo de Historia de México; Editorial GRIJALBO, S.A. de C.V.; 1998; Juan Brom; pag. 31-121


Historia General de México; colegio del valle de México; version 2000.

Historia de México Tomo I y II, autor Gloria M. Delgado de Cantu; Editorial alhambra Mexicana,S.A de C.V., amores 2027, colonia del valle 03100 México, D.F.; primera edicion 1993. paginas del primer tomo de la 17 - 618 y tomo dos de la 11- 454

Historia minima de México del Colegio de México; octava edicion en septiembre de 1999; autores Daniel Cosio Villegas, Ignacion Bernal, Alejandra Morena Toscano, Luis Gonzalez, Eduardo Blanquel y Lorenzo Meyer; paginas 9-169

Mexico conteporaneo, Autor Agustin Rodriguez Ochoa, editorial b.costa México, D.F.; primera edicion Agosto 1973; paginas 243-253.

http://www.emexico.gob.mx/wb2/eMex/eMex_Antecedentes_de_la_Independencia?page=2

http://saboratequila.galeon.com/colonia.htm

http://www.yucatan.com.mx/especiales/revolucion/20119900.asp

http://www.cinu.org.mx/onu/onu.htm


http://www.discutamosmexico.com/

1 comentario:

  1. talves...podria ser mejor esta blog...pero falto tiempo...
    pero quedo bien...

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